Arrancó Contra las cuerdas: un buen primer round
Debutó "Contra las cuerdas", la nueva ficción de Canal 7 con Rodrigo De la Serna y Soledad Fandiño. Te contamos cómo fue el primer capítulo.
"A la lona en el tercero", le dice el entrenador a Ezequiel (Rodrigo de la Serna), boxeador, en una pelea en Chajarí, Entre Ríos. Así, con un diálogo clásico del género pugilístico, empezó anoche Contra las cuerdas, la nueva ficción de Canal 7, producción de ON TV (Villarruel-Llorente) que Rosstoc, de Gastón Pauls, había iniciado y dejó a medio camino. El orgullo puede más, Ezequiel noquea al contricante, desarregla la pelea arreglada y termina de complicar las cosas. En el pueblo se la tienen jurada y la única solución es huir hacia Buenos Aires, adonde llega, como se dice, con una mano atrás y otra delante. De esta manera, el primer episodio cumplió la función de plantear rápidamente personajes y escenarios, uno a uno.En Buenos Aires vive Luciano (Maximiliano Ghione), hermano de Ezequiel, un amante de los fierros, galán rudo pero simpático, que coquetea con la delincuencia y se va a las manos sin dudarlo. Su novia es Ana, interpretada por Soledad Fandiño, que opacó pelo y perfil para el rol, que cayó en sus encantos. Hasta que aparece De la Serna, claro. Roberto Carnaghi completa los protagónicos, con un rol de veterano bonachón pero que no deja pasar una.
El primer episodio sirvió también para dejar encendidas las primeras puntas de lo que será la historia: inmediata química (escena vista mil veces de chica-curando-y-soplando-herida-de-chico) entre los personajes de Fandiño y De la Serna, con lo cual habrá trío conflictivo asegurado. También se vieron los indicios de asperezas entre los grupos del lugar, las primeras vendettas y un buen par de derechazos (en 50 minutos, a De la Serna lo muelen a palos tres veces).Las huellas del realismo de Okupas, o de la película Pizza, birra y faso están, aunque Contra las cuerdas se inclina más por un costumbrismo oscuro, de casas chorizo, esquinas de kiosco y manteles de hule (en el otro extremo de los conventillos de comedias marca Pol-K como Gasoleros o Sos mi vida). Quedó pendiente la presentación del resto de los personajes, el desarrollo del romance y la forma de hacerse camino del protagonista. La ficción está anunciada como una versión realista de la vida de tantos jóvenes del interior que llegan a Buenos Aires tras una oportunidad. Los actores ya están al servicio de eso, habrá que ver si la historia también. Sigue los días martes, miércoles y jueves, a las 22.30, por Canal Siete.