Todo suma (y resta): comentario del restaurante Zarzamora
Zarzamora es un pequeño restaurante de Capilla del Monte que ofrece buena gastronomía pero debe corregir aspectos esenciales en cuanto al servicio de mesa y a la presentación de los toilets.
Si el mozo está estresado nos estresamos todos, es así. Y si comemos sufriendo por cómo está corriendo el chico en el salón, o porque no nos puede dedicar el tiempo que necesitamos para realizar una buena elección de los platos, la magia se pierde, es inevitable.
En un buen restaurante que se precie, no pueden pasar estas cosas. Tenemos que estar tranquilos, dejarnos llevar por aguas calmas. Así seguramente la comida sabrá mejor y la cuenta no será tan mala noticia cuando llegue el momento de partir. Además, ¿qué imagen le estamos dando al comensal? Que somos improvisados, amateurs, y eso no está bien.
Y peor si en el toilet y no hay jabón líquido ni toallas descartables. Como si ya fuera poco, dejaron un jaboncito para lavarse las manos. ¿Acaso tengo tocar ese jabón diabólico que no sé quién usó antes de mí, y encima secarme con mi propia camisa? ¡De ninguna manera!
La gota que rebalsa el vaso es pedir aceite de oliva y que el alcuza se quede pegado al papel que está antes del plato para absorber posibles pérdidas de líquido. ¡Había que lavarlo y cambiar el papel hace tres meses, muchachos! Si quieren hacer comida gourmet, deben llevar una vida acorde, con orden y respeto por ciertas formas.
Pasemos a los sabores, porque más allá de estos desajustes en el baño y en el servicio (el mozo, al estar sobrepasado, se confunde platos o los trae a destiempo), la gastronomía de Zarzamora es buena, es un lugar que se puede recomendar si se resuelven estos reclamos básicos.
Lo que no se puede recomendar es atosigar como lo hicieron todos los presentes a una figura del deporte nacional que estaba almorzando. ¡Dejen comer tranquilos! Ni clientes ni propietarios, ni empleados. ¡Nadie debe hablar de más! ¡Respeten la intimidad y el descanso de las personas!
Trucha y carneComo decíamos, la comida está bien. Pedimos de entrada (pero llegó antes del postre) una Provoleta con jamón crudo y tomates secos, muy bien dorada y suave en su interior. No sabemos el precio porque por el desplante temporal fue invitación de la casa, un buen gesto de parte de los encargados.
De principales nos sirvieron Una trucha a la sal () con papas rústicas al horno y un Lomo con salsa de vino tinto y hongos de pino (), acompañado de las mismas papas rústicas. Ambos platos cumplieron y llenaron nuestras expectativas, al igual que el vino.
Fue un Colonia las liebres Bonarda 2012 (), elaborado por los creadores de Alto Las Hormigas, sin paso por madera, atento a las nuevas tendencias de despojar de todo aquello que interfiera entre el paladar y el sabor natural de la uva fermentada. Es una cosecha algo vieja por tales cualidades, pero se encontraba en buenas condiciones.
De postre, también invitación de la casa, una copa helada con frutas rojas y algunas frescas (ninguna de temporada, hay que revisar este tema), dejando atrás los malos recuerdos y amigándonos luego de esos ítems ya resueltos, pero sabiendo que por ajustar algunas tuercas se desajustan otras: la de la facturación.
Conclusión: hay que ser más profesionales y hacer vivir a la gente una grata vivencia desde todo punto de vista. No sólo ofrecemos un plato de comida sino vivir una experiencia integral, el de pasar algunas horas en nuestra casa. Cuando se realiza bien, es un placer pagar por ello.
ZarzamoraPueyrredón y Salta. Capilla del Monte.Abierto todos los días, mediodía y noche.Teléfono (03548) 481-667 y 154-81667.Efectivo y tarjetas
Licuados y tartas en Agua de PalosAgua de Palos es un complejo recreativo ubicado en la base del cerro Las Gemelas, otro emblema de Capilla del Monte. Se llega por un camino sinuoso con gran vista al valle de Punilla. Al llegar vemos que hay diversas actividades recreativas para toda la familia, como senderismo y cabalgatas.
También tiene una gran pileta (semi olímpica) alimentada con agua de vertiente y un gran deck alrededor que va a sorprender a más de uno. Allí mismo podemos ordenar unos licuados con sándwiches fríos y calientes o tortas y tartas.
Alrededor de la pileta, en estos livings serranos de sillones blancos transcurre la acción. Una tarta para recomendar es la de membrillo y harina de algarroba. Entre los licuados, el de jugo de naranja con frutillas pica en punta.
Agua de palos es una linda sorpresa en Capilla del Monte. Cuando uno empieza hacerse preguntas del tipo ¿a quién se le ocurrió hacer semejante predio en este hermoso lugar? o ¿cómo hicieron semejante pileta en medio de la montaña? Surge un nombre: Don Juan Barbero, alguien que tuvo mucho que ver con el desarrollo de todo el valle de Punilla.

