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La Casa del Portón Rojo: el lugar de las bruschettas

En barrio General Paz se encuentra La Casa del Portón Rojo, un resto bar en donde se destacan las tostadas montadas con diversas combinaciones. Son ideales para el picoteo.

01 de noviembre de 2015 a las 01:00 p. m.
La Casa del Portón Rojo: el lugar de las bruschettas
El portón se abre a las 19, y vale la pena pasar.

La sutil combinación de frutillas maduras con queso de cabra semi duro sobre una tostada de pan bañado con queso crema y aceite de oliva, es una delicatessen que pocas personas amantes de los sabores pueden soportar. En este momento, mientras leen, le están diciendo a la que tienen al lado “por qué no vamos a probar esas bruschettas”.

Bueno, hay que esperar a que abra el local, a eso de las 19. La Casa del Portón Rojo también propone meriendas pero esta visita se produjo de noche. De entrada, se aceptó con convite de la pizarra que se exhibe en la puerta: tres tapas y cuatro bruschettas a $ 300. La noche está increíble para sentarse afuera, pero el jardín interior es más lindo y por allí también corre aire fresco.

La propuesta incluye ensaladas, pizzas, sándwiches y picadas. Optamos por lo ya anunciado y pedimos para acompañar una cerveza Glorsh de litro ($ 100), una marca holandesa que hasta hace poco se importaba y que hoy fabrica en el país Cervecería Argentina, la empresa que maneja también marcas como Isenbeck, Warsteiner y Miller.

La Glorsh compite con Stella Artois y Heineken, entre otras cervezas Premium, y como siempre sucede, cuando largan al mercado una nueva cerveza industrial nos llena la boca de alegría por su excelente manufactura. Esperemos que no baje su calidad y hasta creemos que no lo hará: el avance de la cervecería artesanal puso en estado de alerta a las compañías.

Así las cosas, la moza va y viene y antes de nada nos traen las tapas, elegidas entre una buena variedad: pulpo a la gallega sobre papa española y salsa alioli (bien aunque algo duro el pulpo), mini choripanes con salsa romesco (muy expresiva, para recomendar) y remolachas rellenas de verduras de estación y salsa griega de yogur y menta (fuera de punto las remolachas y con una presentación sobrecargada, lo más flojo de la visita).

Las bruschettas

Después sí, llegará lo mejor. Una serie de deliciosas bruschettas como la de salmón rosado con palta y tomate cherry, de jamón crudo relleno con hongos y nueces sobre queso Brie, de hongos al ajillo (inolvidable) y la ya citada más arriba de frutillas maduras y queso de cabra. Hay muchas más opciones, como las de mejillones gratinados, huevo a la plancha, pollo al curry, lomo al vino con tomates secos y hasta de peras asadas con queso azul, entre muchas otras.

El secreto ahí por supuesto que está en la buena materia prima y en que no hay que preocuparse -al menos en nuestros casos- por los puntos de cocción. Sólo eligiendo una buena combinación de sabores, partiendo de una materia prima seleccionada (usar una frutilla madura no es lo mismo que usar una verde) tenemos un bocado celestial, acompañado de una buena cerveza.

A la hora del plato dulce, con el entusiasmo que generó la segunda parte de la cena a cuestas, pedimos de postre uno de los más originales de la casa: Profiteroles con helado de crema, frutillas y ganache de chocolate ($ 38). Una delicia de tamaño para compartir y bien lograda que cierra una noche que vamos a recordar como la de la visita a "la casa de las bruschettas".

25 de mayo 971. Barrio General Paz.Abierto de miércoles a domingos desde las 19. Teléfono (0351) 156-754126. Efectivo.