Comentario gastronómico: Del barrio con amor
De la Brizzio es un pequeño café y restaurante ubicado sobre calle Nores Martínez, a una cuadra de la iglesia Cristo Redentor. Propone menú ejecutivo, buen servicio y detalles gourmet.
La iglesia Cristo Redentor es una reliquia arquitectónica de barrio Jardín y su presencia enriquece la visita al restaurante y café De la Brizzio, un pequeño espacio de barrio que propone buenos menús ejecutivos con detalles gourmet.
Y esos detalles no son sólo están en los petit fours del café o en los condimentos del appetizer (un escabeche de nutria con láminas de berenjenas a la plancha, muy bien presentado), también se encuentran en el servicio personalizado.
Por más que haya austeridad en el presupuesto, se nota cuando la intención es ofrecer un servicio cálido y atento. La sorpresa del appetizer (con un destacado pan casero) es la introducción a una degustación de los tres menús del día. Un almuerzo en De la Brizzio cuesta 85 pesos e incluye bebida, postre y platos como los que vamos a detallar más adelante.
Los vamos a acompañar con un Norton Clásico Blanco ($ 50), el eterno Chardonnay Semillón mendocino que era el único disponible de su tipo en la carta.
Y no sólo eso. Lo vamos a hacer en una mesa sobre la fachada vidriada del local (alguna vez utilizado por la empanadería Juana Cruz), mientras una madre lleva a su hija en una bicicleta o un vecino riega las plantas del frente. El espíritu barrial tiene ese no sé qué que ayuda a la digestión y predispone a pasar un buen momento en la mesa.
Fetuccini
Como dijimos, había tres menús disponibles. Milanesa de pescado con torrejas de arroz, hojas verdes, brotes y salsita criolla; Tarta de brócoli con ensalada; y Fetuccini caseros con salsa bolognesa, al que se le agrega un poco de aceite de oliva y queso rallado directamente en la mesa.
Todo muy rico, bien presentado con productos cuidados y seleccionados. A modo de sugerencia, se podrían utilizar filetes más gruesos, para disfrutar mejor la textura de la carne; o sacar la pasta un par de minutos antes del agua, con el único fin de sentir una mejor textura y un sabor más personal.El trabajo de amasado debe dar mejores resultados.
La tarta de brócoli (gratinada con queso) mostró buena compañía con una ensalada de hojas verdes, remolacha y zanahoria, tomate, cebolla morada y palta. Se condimenta en la mesa con buenos productos. Todo marcha sobre rieles en este mediodía en barrio Jardín.
Pero lo más cuidado (al igual que el appetizer) sería el final, porque la porción de Lemon pie o los Quinotos en almíbar tenían una preparación más cuidada, celosa de las texturas y de los sabores que querían expresar. Ni hablar de la linda vajilla en la que llegaron presentados.
Última sugerencia: más allá de algunos retoques que hacen falta en el local, vamos a decir que el baño necesita por lo menos un espejo. Los detalles son los que finalmente harán la diferencia.
Tomamos un café expresso ($ 18) bien cremoso y aromático (como todo buen café, no hace falta ponerle azúcar) y volvemos a la rutina semanal, con el placer de haber descubierto un lugar y una cocinera que tienen mucho potencial.
De la Brizzio
Nores Martínez 2919. Barrio Jardín. Abierto de lunes a sábados de 8 a 21.Teléfono (0351) 486-5473 y 153-281510.Efectivo.También desayunos, meriendas y eventos.

