Inocencio: Sorpresas del norte
Inocencio es un restaurante de Jesús María que se inscribe entre los mejores de la provincia, con buena materia prima y mejor técnica de su chef propietario.
En Jesús María están las mejores parillas del mundo, pero esta vez vamos a visitar Inocencio, una casona súper acondicionada para un restó moderno y elegante. En las paredes del ingreso vemos las medallas del chef: fotos junto a algunos grandes cocineros argentinos. Tomamos asiento y la primera sorpresa está en los tubitos de ensayo que hay sobre las mesas, a modo de decoración. En la nuestra se exhibían una vaina de vainilla, una rama de canela, pimienta en diferentes estadios y sésamo blanco y negro. Pasión por la cocina, podría deducirse.La segunda sorpresa es que el chef en persona es quien da la bienvenida a las visitas y el que acerca a la mesa la tercera sorpresa, un petit daiquiri a modo de recepción, como para empezar a disfrutar, a relajarnos desde el comienzo. ¡Qué bueno!La carta dice que lo suyo es la cocina de autor, aunque no hay grandes sorpresas. Todos son platos y combinaciones que ya leímos y comimos alguna vez. La diferencia a su favor es que todo estará muy bien preparado. Buena técnica y buenos ingredientes priman en este restaurante. Lo suyo es cosa seria.A disfrutarDe appetizer convidan un shot tibio de queso cheddar con un toque de pimienta blanca, como para motivar las papilas junto al daiquiri. Todavía no vemos la mano del chef, pero ya habrá tiempo para eso.Vamos a probar los platos más argentinos de la carta, como para estar a tono con la ciudad de la doma y el folklore. El primero: Mollejas rebosadas en cereal acompañadas de salsa barbacoa, 34 pesos.Vamos a tomar una expresiva copa de vino de bodega Séptima, Cabernet Malbec, 15 pesos. Y no se levanta la vajilla sobrante de la mesa, lo cual es un punto negativo del servicio.Gran presentación para las mollejas, que llegan en porciones ubicadas en una piedra rectangular que tiene los huecos justos para insertar cada uno de los cuatro bocados. Allí se conserva el calor, la suavidad y la crocancia perfecta de las glándulas. Son pinchos dorados y sabrosos, muy bien logrados. Luego, el plato principal: Tournedo de lomo con reducción de Malbec, papines andinos, terrina de batata ahumada, panceta y queso, 65 pesos. El chef se anticipa y advierte que no tiene papines, así que reemplazará esa parte del plato con un salteado de pimientos de tres colores y tomates cherry. Muy bien.Cuando llega el plato, se destaca porque está realmente a punto cada parte del todo. La milhojas con una panceta de primera calidad, suave y con una textura y una presentación muy seductora, cocinada al vapor. Los bifes con una salsa demi glace sabrosa y brillosa, que alcanza para humedecer todo el plato.De postre, isla flotante (claras al horno a baño María) con salsa inglesa (yemas, azúcar y leche). Gran presentación y delicado sabor. ¡Lo que necesitamos en un postre! Para la próxima visita dejamos el recomendado, que según el chef es un panqueque que llega echando humo en una esfera de cristal.No tardaremos mucho en volver a ver que más tiene para dar esta sorpresa del norte cordobés.Inocencio* * * *Córdoba 750. Jesús María.Abierto de jueves a domingos.Reservas al (03525) 156-44002 y 40-1940.

