Ideal para el verano
Casa Agusti es una espectacular casona que se muestra perfecta para las noches de verano. Lo suyo son las tapas acompañadas de cervezas, tragos o champán.
Cuando el calor se instala en la ciudad, encontrar un lugar como Casa Agusti (la del portón verde) es una bendición. Se trata de una hermosa propiedad ubicada frente al nuevo nudo vial de avenida Claret, que cuenta con un importante espacio verde y una propuesta gastronómica simple, bien llevada a cabo y con precios razonables.
No hay carta, así que si tomamos asiento en el gran jardín, el mozo nos explicará o bien nos invitará a que leamos juntos lo que está escrito en la pared principal de la casa, ubicada en el interior de la propiedad. Un detalle que nos ayudó a relajarnos y entrar en confianza con el nuevo lugar.De pie, entonces, tomamos nuestras decisiones y las vamos a acompañar con un vino espumante Trapiche Extra But, $ 100, que marida perfectamente con la noche estrellada, el verde jardín y los árboles y plantas tan bien iluminados desde abajo.
Para corregir: la descarga de insumos no debe realizarse en horario de servicio, sino que debiera hacerse en un sector al que el público no tenga acceso. Una puerta en el fondo de la casa ayuda a no perder la magia. Y, si bien la falta de capacitación de los mozos se puede suplir con el carisma de cada uno, es importante que sepan cómo debe servirse al detalle una mesa. Suma bastante, si lo que se busca es que florezca el glamour.
Tapas variasComo se dijo, lo que ofrece Casa Agusti es la posibilidad de tapeo o picada a precios bastante accesibles. Empezamos con unas miniempanaditas (Upgrade, $ 35) que, como todo en esta noche, resultaron muy recomendables. Dos de cordero, dos de salmón y camarones y otras dos de hongos. Bien jugosas, crocantes, frescas y sabrosas.
Luego probamos los Crusties varios, $ 40. Se trata de un combinado de ricas frituras: gajos de papa, bastones de muzzarella y láminas de pollo, acompañado de una salsa fría de tomate.
Nada podía ser mejor y, como último paso salado de la noche, pedimos uno de los tres sándwiches disponibles, el de Salmón rosado, palta y rúcula en pan integral, $ 35. Una delicia. Todo en su justa proporción. El pan no se rompe y se percibe armonía entre los sabores.
De postre pedimos un Baileys y Brownie, $ 25, que combina esos ingredientes con helado de crema. No brilló, tal vez porque ahora sí falló la armonía y el Baileys (un licor con elevado grado alcohólico) invadió demasiado el conjunto.Igual, la noche no se termina ahí, sino con los tragos, que ocupan casi toda la carta-pared. Nos despedimos con un Jager Julep, 25 pesos, que combina el gran Jägermeister con menta fresca, limón y gaseosa cítrica; y con un Green Collins, $ 25, que es lo más fresco que se pueda pedir: gin, jugo de pepino, limón y soda.
Así, el verano tiene otro color.
Casa AgustiMuy buenoMartín Gil 4337. Barrio Padre Claret.Reservas al (0351) 156-327467.Abierto de jueves a domingos por la noche.Efectivo.Estacionamiento propio.

