Desde Alemania con (mucho) amor
Esta semana te recomendamos un restaurante de comida casera alemana ubicado sobre Recta Martinoli.
Señores, Casa Babaria es el mejor ejemplo de un restaurante que cocina con conocimiento y con amor, la síntesis de la cocina casera. Es propiedad de una pareja alemana que vive en Córdoba hace un par de años. Ella (Stefanie) era enfermera. Él (Andreas) era guardia se seguridad. Pero su sueño conjunto era tener un restaurante.Y lo tienen desde hace poco sobre Recta Martinoli, casi llegando al Colegio Alemán, tal vez como para no estar tan lejos de casa. Es un pequeño local, decorado con algunas cosas que pudieron traer en barco: unos muebles de una abuela, algunos libros viejos y un par de banderas de Bavaria, el estado de donde proviene la pareja.Él atiende y ella cocina platos de la cocina tradicional alemana. Los lunes está cerrado porque entre otras cosas se la pasan embutiendo tripas para unas exquisitas Salchichas alemanas, 15 pesos, que sirven de martes a domingos como entrada junto con un pan casero muy expresivo, con mucha personalidad. 15 pesos señores, muy accesible (la misma lógica seguirá durante toda la visita).De appetizer nos habían invitado un exquisito queso untable con páprika y una perfumada ensaladita de repollo blanco. La salchicha era suave y especiada, preparada con mezcla de carnes de vaca y cerdo. Muy recomendable, muy fresca, muy rica.Como buena taberna, acompañamos nuestros platos con medio litro de cerveza alemana Paulaner, 20 pesos, de notable calidad, que Andreas sirve en unos vasos realmente grandes. "De acá para arriba", explica, advirtiendo que es el más pequeño que podríamos haber pedido en Bavaria. Y brindamos, chocando las bases.Los mejores clásicosDe principales ordenamos primero Goulash con spatzles, 40 pesos. El clásico recreado con notable calidad y complejidad de sabores que sólo se logran con una receta transmitida de generación en generación. Cubos de carne súper tiernos con una salsa roja y espesa gracias al páprika, y unos "ñoquis alemanes" de sabor y textura únicos acompañando con su simpleza.Luego, Milanesas de cerdo, salsa de champiñones y spatzles, 45 pesos. Nos explicó Stefanie que tanto sabor sólo es posible porque de modo secreto deja marinando una semana los bifes del carré antes de pasarlos por pan rallado. La salsa de champiñones también es fantástica: cebolla apenas perceptible, crema, páprika y hongos frescos, que se suman de maravillas a la fritura y a los spatzles, coronando un plato más que recomendable para los que buscan sensaciones fuertes y abundancia en la mesa.Luego, como si fueran pocas emociones, pasamos a los postres con Café, 8 pesos, que llega con unas cucharitas adorables que la pareja compró para su casamiento, hace más de 20 años. Estamos hablando de un proyecto muy personal y que el cordobés tiene que cuidar.Primero, Strudel de manzanas, 15 pesos, el más rico que hayamos probado. Una masa única para un relleno de manzanas en cubos y algunas pasas de uva, en un punto muy sugerente y con un azúcar impalpable que redondea el conjunto sobre la finísima capa de masa.Luego, panqueques con salsa de manzana, 15 pesos. Llega una masa cortada en tiras desparejas, bien húmeda, bien esponjosa, realmente deliciosa y espolvoreada con ganas con azúcar impalpable. Al lado, una salsa ligera y abundante de manzanas verdes, con esa acidez tan característica que va de maravillas con este final de película.Casa Bavaria* * * *Recta Martinoli 6110.Reservas al (0351) 152-583382Abierto de martes a domingos al mediodía.

