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Canciones deliciosas

En un recorrido atípico, a través de canciones de músicos argentinos, un repaso por lugares donde se puede comer el plato de la letra.

31 de enero de 2013 a las 12:00 a. m.
Nicolás Marchetti
Canciones deliciosas
En Córdoba, hay varias parrillas recomendables de carne buena, como cantan Las Pelotas en “La vaca y el bife”.

El amor y la muerte no son las únicas musas que inspiran a los letristas de rock. Y los argentinos, además, han escrito sobre casi todas las cosas. Entre ellas, los platos, tradicionales o no, de la mesa local. Por eso, repasamos algunas de las letras de las canciones del rock nacional que hablan de comidas típicas. Y la ocasión sirve de excusa para recordar cuáles son los mejores lugares para degustarlas en Córdoba.

El día de la mujer mundial, Andrés Calamaro. En esta época (1999) Calamaro no era todavía "El Salmón" pero estaba cerca. En este disco doble grabó varias canciones en las que hace referencia a sus momentos de gula. En El día de la mujer mundial, mientras cuenta la espina que le dejó en el paladar su última novia, va mechando imágenes de una recorrida en auto por las rutas bonaerenses, donde florecen las parrillas: "Voy a seguir hasta encontrar una parrilla en Dolores/ no miraste bien en tus espejos retrovisores.../ Ahora que pusiste el freno, espero que encuentres algo bueno que morder" dice. Y sigue: "Eduardo subí la radio/ yo enciendo un petardo/ ¿Falta mucho para parar y comer?/". Si buscara parrillas en la ciudad de Córdoba, hay que decirle a Andrés que recorra el híper Libertad (está Argentum), el Dino Mall de Alto Verde (El Fogón de los Arrieros y La Parrilla), o la avenida Rafael Núñez (El Paso y El Faro de Garrido).

Sándwiches de miga, Pappo´s Blues. Este disco data de 1973 y Pappo cuenta cómo se aproximaban hasta él unos sándwiches de miga. "No puedo evitar que vengan hacia mí/ los sándwiches de miga; y parece mentira/ que hoy estuve aquí, esperándote". La historia dice que "el Carpo" era fan de los sandwichitos y, con sus problemas de sobrepeso a cuestas, a veces sentía que eran ellos los que iban hacia él y no al revés, como probablemente fuera. Saludos a Pappo, donde quiera que esté. Habría que mandarle unos sándwiches de Marfer, la fábrica ubicada en Laprida 280 (Nueva Córdoba). Teléfonos (0351) 428-1313 y 428-1515.

Té para tres, Soda Stereo. Esta sí que es triste. La letra de este tema de Gustavo Cerati no habla de un triángulo amoroso, sino de una tarde de té en 1990 en la que, sentado junto a su madre y su padre, les confirmaron que la enfermedad de su padre era incurable. "Las tazas sobre el mantel/ la lluvia derramada/ un poco de miel no basta/ El eclipse no fue parcial/ y cegó nuestras miradas/ Te vi que llorabas/ te vi que llorabas por él", dice, haciendo referencia a su mamá. Es una canción tan bella que hasta Luis Alberto Spinetta quiso cantarla con él en esa noche histórica de Las Bandas Eternas en la cancha de Vélez. Para una tarde de té más alegre, hay que buscar té gourmet en Mil Grullas (Belgrano 893 y Rafael Nuñez 4072) o en Encontraté en Hebras (Montevideo 611). Y si queremos endulzarlo más, se acompañan con tortas de Cundeamor (Nores Martínez 3210), La Bonina (casa de té casi llegando a Río Ceballos) o en la confitería El Bosque de Villa Giardino.No bombardeen Buenos Aires, Charly García. Con la guerra de Malvinas como eje principal de esta canción de 1982, Charly reivindica al bife como la comida saludable argentina por excelencia, y al whisky como la bebida preferida de los poderosos de turno. La letra pasa del "Ni siquiera puedo comerme un bife y sentirme bien" a "Los ghurkas siguen avanzando/ los viejos siguen en T.V./ los jefes de los chicos toman whisky con los ricos/ mientras los obreros hacen masa en la plaza, como aquella vez, como aquella vez". Por un bife, en Córdoba vale la pena probar los de cuadril que hacen en Mercado Central (Belgrano 840, Güemes), que llega con muchas cazuelitas como guarnición. Y para un buen whisky, lo ideal es el bar escocés Saint Andrews (Rondeau 150, Nueva Córdoba), donde tienen lockers para guardar las botellas.

La vaca y el bife, Las Pelotas. "El bocha" Sokol canta esta historia sobre cuatrerismo serrano, en pleno 1991. Ya radicados en Nono, el tema del primer disco de Las Pelotas cuenta cómo les robaron una vaca cuyo destino era alimentarlos. "Me quedé sin molleja/ me quedé sin riñones/ no habrá choripán en mi mesa/ por culpa de esos ladrones/ ¿Por qué la llevaron, a mi querida Aberdeen Angus?". En un disco lleno de clásicos y hits, había espacio para extrañar las delicias argentinas a la parrilla. Para encontrarlas hoy en su mejor expresión, habría que ir directamente Jesús María por la Ruta 9 Norte y visitar El Faro, Don Aristóbulo o La Parrilla de Pichi, entre otras.

Patri, Los Caballeros de la Quema. Antes del glamour, Los Caballeros comandados por Iván Noble contaban historias del suburbio bonaerense como esta de una tal "Patri", que un día vende los anillos de la abuela, escribe "chau, los odio" en el espejo y se va de la casa. "Busca un tren que la escupa bien lejos/ Ciudad Evita o Madagascar... / la noche se hace demasiado larga con un Guaymallén de cena". En aquellos días de 1993, en cualquier estación de trenes bonaerense se podían comprar los alfajores Guaymallén a... ¡cinco por un peso! No es lo que se dice una gran cena, pero ayudaba. Si en Córdoba queremos comprar alfajores mejores, indudablemente vamos a La Quinta (Dean Funes 75), Chammas (General Paz 70) o a La Costanera (Chacabuco 33), por supuesto. Pueden ser una gran cena o un mejor postre.

Guacamole, Kevin Johansen. Este es el primer tema del primer disco de Kevin (de 2002), quien nació en Alaska y se crió en la Argentina desde los 12 años. Su madre es argentina y su padre norteamericano. Con ese mix cultural sentó las bases de su música y sus letras. En esta por ejemplo, se junta con amigos y comer guacamole con milanesas y café con leche: "Vamos a comer a lo de Beto/ que nos hizo guacamole/ carne con frijoles/ cuchufrito, habichuela/ hot tamale, trucha al escabeche/ con café con leche, chimichurri/ un poquito de manteca/ y cuatro cucharada e\' milanesa". Por el guacamole y por toda la cocina mejicana en general, en Córdoba hay que visitar La Casa del Tatich (Urquiza 1466, Cofico). Reservas al (0351) 471-7637 y 152-466092.

Algo hay que comer, Los Auténticos Decadentes. Esta no es una canción apta para veganos. La letra dice "Yo quiero mucho a los animales/ me gusta que vivan bien/ ignorando su destino/ en el campo y sin estrés/ Yo adoro a los animales/ pero soy de buen comer/ y la carne bien a punto/ es lo que me hace enloquecer/ Me gustan los peces/ las aves, la ternera/ y el lechón, la molleja de cordero/ y el chivito al asador". En fin, posturas son posturas. Para comer pescados en Córdoba podemos ir a Pamplona (Castagnino 2212), Fazzio (Oncativo 50, Mercado Norte) o a El Celta (Jerónimo Luis de Cabrera 269). Y para comer chivito (o cabrito, como le decimos acá), podemos ir a Los Cabritos (Raymundo Montenegro 2764), a La Parrilla de Roberto (Virgen de la Merced 2500) o a Úrsula (Ruta E-53 s/n. El Manzano, dos kilómetros antes de Agua de Oro). Y para comer un rico lechón, hay que reservarlo con anticipación en El Celta o en el Hotel Yolanda, ubicados uno al lado del otro, en barrio Alta Córdoba.