Cambió por lo sano
El chef Martiniano Molina es un ferviente difusor de la alimentación orgánica. Llega a Córdoba para ofrecer una cena a beneficio. Hablamos con él y nos cuenta su nueva forma de vida.
El chef Martiniano Molina era uno de los referentes de la gastronomía mediática en la Argentina hasta que un día eligió cambiar. Hoy trabaja junto a ONGs, fundaciones y escuelas de formación alternativa.
Siempre con la cocina como herramienta para su aporte a la comunidad, Martiniano estará cocinando mañana a la noche un menú de tres tiempos para una cena a beneficio de esta escuela Waldorf “La Aurora” de Villa General Belgrano, que se desarrollará en el Hotel Bremen de la misma villa serrana y donde contará con el apoyo del chef Marco Moreno del restaurante orgánico y biodinámico La Mora, de San Miguel de los Ríos.
Martiniano hoy vive en Quilmes (llegará en su propia camioneta a Córdoba) en una casa construida con materiales reciclados, con huerta y granja propia, y en una charla telefónica nos cuenta que fue en 2007 cuando le dijo “basta” al mundo tal y cual lo conocía. Igual, sigue con muchos compromisos y dando notas a diversos medios de comunicación.
“Sigo con mucho trabajo, casi igual que antes, pero ahora di un vuelco grande con respecto a lo que digo sobre la alimentación. No sólo explico cómo se elabora un plato si no que le dejo a la gente un mensaje para que se comprometa con su salud, con su alimento y con el medio ambiente”, explica el chef.
Hace algunas semanas, Martiniano organizó en Berazategui la “Feria Nacional de la Sustentabilidad”, un evento que agrupó a actores involucrados en el desarrollo y consumo sustentable, con un gran mercado orgánico incluido. Y es en ese terreno a donde el también ex jugador de handball y hombre de confianza de “el Gato” Dumas se siente más cómodo.
“Doy muchas charlas, clases, asesoro a varias empresas grandes. Me pude acomodar luego de la soledad inicial. De un día para el otro dije ´hasta acá llegué´ y estuve dos años muy tranquilo, haciendo muchos eventos solidarios”.
Fue en ese tiempo en que Martiniano se acercó a la Antroposofía, una corriente de pensamiento filosófico que postula una vida en armonía con la naturaleza, y cuando fundó una escuela Waldorf en Quilmes, un tipo de enseñanza que propone una pedagogía diferente, “con una mirada del niño mucho más profunda” según sus propias palabras.
Su cambio de vida fue integral. Diseñó y construyó su propia casa en la ribera de Quilmes con chapas, cañas y madera. Renunció a contratos millonarios con grandes empresas. Dejó la masividad para ser un activista en busca de un mundo mejor.
No a la gaseosaCuando Martiniano conducía un conocido programa de TV se negó a promocionar una gaseosa. Fue el comienzo del fin en ese ambiente, no era un lugar propicio para alertar a la comunidad sobre los peligros de la industria de la alimentación.
Un cambio en la sociedad es el anhelo de Molina, pero advierte que “si no vemos el problema va atardar en llegar. En Europa ya se prohibieron un montón de alimentos. Soy un optimista inclaudicable, creo en el hombre y en el tiempo. No creo que vayamos a ver ´la Argentina orgánica´ pero le voy a meter mucha fuerza para que la disfruten las próximas generaciones”.
Y sigue: “Al cambio lo va a hacer la gente, cuando sola se dé cuenta de lo que nos está pasando como sociedad. Este es el lugar a donde me encuentro ahora y no quiero arrastrar a todos tirando de un carro, no quiero convencer a nadie, este es el espacio y acá somos todos iguales. A esto lo cambiamos entre todos o no lo cambia nadie”.
Algunos acontecimientos ya le van dando la razón. Próximamente volverá y estrenará en el Canal El Gourmet.com una serie con mercados orgánicos, energías saludables, huertas y transportes alternativos.
CUADROLa cena de mañanaMañana viernes 29 de nomviembre, cena degustación con los chefs Martiniano Molina y Marco Moreno en el hotel Bremen de Villa General Belgrano (acceso sur por Ruta Nacional nº 5, al lado de la YPF.) Entrada: torreja de mijo con calabacín, mezclun de hojas verdes, camambert de cabra, tomates secos y olivas negras. Principal: cubos de ternera en lenta cocción sobre risotto de trigo serrano y reducción de Malbec orgánico cordobés. Postre: torta húmeda de chocolate amargo y mistoles, helado de mascarpone con criolla de frutas frescas y salsa creme caramel. Té: hierbas serranas. Maridaje: vinos orgánicos cordobeses y mendocinos. $ 300 (incluye bebidas). Cupos limitados. Reservas al (03546) 46-1133 y (03546) 46-1403.

