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José Carreras: nacido para cantar

José Carreras es uno de los últimos representantes de una época de oro de la lírica en el mundo. El miércoles, en Orfeo Superdomo. Sorteamos entradas.

01 de octubre de 2011 a las 03:43 p. m.
José Carreras: nacido para cantar
José Carreras, un heroico sobreviviente.

Es sin lugar a dudas una de las figuras importantes de la lírica de las últimas décadas. El planeta entero lo conoció como parte de los míticos Tres Tenores (junto con Luciano Pavarotti y Plácido Domingo), pero desde mucho antes su voz suntuosa y versátil, maravillosamente coloreada con un dorado que inevitablemente conduce al sol mediterráneo, se había destacado en los teatros más importantes del mundo, entre los melómanos más exigentes.En su vida, como en los mejores libretos de ópera, la fortuna y la dificultad se fueron trenzando con la fuerza de las pasiones, pero él asegura sentir nostalgia por todos y cada uno de los momentos vividos en los últimos 40 años de carrera. José Carreras nació en Barcelona, pero desde hace mucho es ciudadano de los escenarios del mundo.El miércoles, Carreras se presentará en el Superdomo Orfeo, con un repertorio en el que combinará arias de óperas célebres, canzonetas y algunas sorpresas que tienen que ver con su declarado amor por Argentina, país en el que vivió junto con sus padres durante poco más de un año, en la década de 1950.Pasión tempranaDe familia republicana, hincha dedicado del Barça, amante de la lectura, cultor del ocio en familia y mal cocinero confeso, Carreras es el último representante de una época de oro para la ópera: la de las grandes voces, los escenarios fastuosos y la industria del disco. A los 65 años, su figura, tan romántica como la de los personajes que lo hicieron célebre, mantiene algo de juvenil, detrás de cierto aspecto frágil. No resulta difícil pensarlo, verdianísimo, como Don Carlos y Radamés; o en los más sanguíneos Canio de I paglicci y Turiddu de Cavalleria rusticana; o en el blando de Andrea Chénier; o sutilmente pucciniano en el Calaf de Turandot, o en el Rodolfo de La Bohème, entre tantos roles que lo hicieron famoso en la escena y en el disco.En diálogo con VOS, Carreras recuerda que su primer contacto con la lírica fue de muy pequeño. "Tenía 7 años y fue en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona, mi ciudad. Fue una representación de Aída, con Renata Tebaldi", asegura memorioso, aunque dice que no es capaz de recordar con precisión el momento en el que decidió ser cantante. Pero sí cuando con 6 años acudió con sus padres a la proyección de la película sobre la vida de Enrico Caruso, protagonizada por Mario Lanza. "Esta fue sin duda una gran inspiración", reconoce."He tenido la gran fortuna de trabajar con todos los artistas importantes de mi generación", asegura el tenor preferido de Herbert von Karajan –el kaiser de la Deutsche Grammophon–, y lanza un suspiro cuando se le pregunta por los colegas que recuerda con especial afecto. Enseguida aparecen el nombre y la memoria de muchos, entre ellos Mirella Freni, Piero Cappuccilli, Montserrat Caballé y, por supuesto, Domingo y Pavarotti. "Con Plácido y Luciano tuvimos la oportunidad de llevar la ópera a un público más amplio, más heterogéneo, menos especializado", explica.Luego agrega: "No inventamos nada nuevo. En este sentido seguimos la tradición de los grandes tenores del pasado como Caruso, Gigli, McCormack, Di Stefano, abordando otros géneros, además del repertorio lírico". –¿Encuentra una explicación para el éxito duradero de Los Tres Tenores?–Nuestras voces y personalidades tan distintas creaban una química especial, que le llegaba al público de manera más natural que sofisticada.–¿Cree que ayudaron a la difusión de la lírica en el mundo?–Si nos atenemos a la difusión mediática, sin duda. Y como decíamos antes, con nuestros conciertos llegamos a un público menos familiarizado con la lírica o con la ópera.–¿Cómo lograron combinar el ego de tres tenores en un solo espectáculo? –Ese tipo de competencia se da más en el imaginario del público que en cada uno de nosotros. En mi caso siempre sentí una gran admiración hacia Luciano y Plácido, desde mucho antes de la formación de Los Tres Tenores. Por supuesto que siempre aparecían suspicacias si es que La Scala de Milán o el Metropolitan de Nueva York prefería a uno en lugar de otros, pero es parte del juego. Son las cosas que dan estímulos.–¿Se pagan precios personales para llevar adelante una carrera profesionalmente tan exigente como la del cantante de ópera?–Sí, pero cualquier precio está altamente compensado por las satisfacciones extraordinarias tanto artísticas como personales de las que disfrutamos.–¿Cómo imagina el futuro de la ópera como forma de espectáculo?–Creo que las nuevas tecnologías son una forma única de renovar la ópera como espectáculo, pero siempre respetando a los compositores y a sus libretistas. Como decía (Giuseppe) Verdi: "Prima la musica, dopo la parola". Por la vidaEn 1987, cuando José Carreras se encontraba en la cúspide de su carrera artística, le diagnosticaron una leucemia linfoblástica aguda y muy pocas posibilidades de salvación. Sin embargo, el tenor catalán enseguida entabló la lucha contra la enfermedad: radioterapias, quimioterapias y un autotrasplante de médula en el Centro de Investigación Fred Hutchinson de Seattle, uno de los más avanzados del mundo en terapias contra el cáncer, ocuparon el lugar de viajes, ensayos y vocalizaciones.En menos de un año, contra la mayoría de los pronósticos, el cantante se recuperó y a los pocos meses estaba nuevamente en los escenarios, adaptándose a la nueva situación física y vocal. De ahí en más, las actuaciones en producciones operísticas serían más esporádicas, mientras aumentaban los recitales, muchas veces con fines benéficos. "Para vencer la batalla contra la leucemia fue fundamental contar con el apoyo y afecto de mi familia y seres queridos, así como las constantes muestras de afecto de la sociedad en general y, evidentemente, estar en manos de un equipo médico y científico extraordinario", detalla el tenor, quien luego creó la Fundación Internacional Josep Carreras para la lucha contra la leucemia. "La Fundación concentra sus esfuerzos en cuatro áreas básicas: el apoyo a la investigación científica, la búsqueda de donantes de médula ósea para los pacientes que necesitan un trasplante y no disponen de donante compatible entre sus familiares, los servicios sociales como los pisos de acogida y la provisión de infraestructuras a centros asistenciales", precisa Carreras, orgulloso. Y se reserva para el cierre el blanqueo del máximo anhelo de este emprendimiento que busca vehiculizar un mensaje de voluntad, lucha e instinto de superación y supervivencia: "Todos los esfuerzos de la Fundación Josep Carreras contra la leucemia persiguen un único objetivo: que la leucemia sea, algún día, una enfermedad curable en todos los casos". Datos útilesJosé Carreras actuará el miércoles, desde las 21.30, en el Orfeo Superdomo (avenida Cardeñosa 3450). Entradas a $ 220, $ 275, $ 330, $ 440, $ 550, $ 660 y $ 880. En efectivo y con tarjetas Visa y Mastercard, en Tiendas Vesta de todos los Dino Mall.ConcursoSi querés participar del sorteo de entradas ingresá a la sección Concursos aquí.