Barítono pop y cordobés
Sebastián Veronesi acaba de editar "Tempo", un buen intento hecho aquí por acercar la música popular a la lírica, al modo de Il Divo o Andrea Bocelli.
Habida cuenta de la llegada masiva que consiguieron en los útlimos años formaciones como Il Divo o solistas como Andrea Bocelli o Emma Shapplin, con discos que acercan al pop la música lírica o los modos operísticos, el del cordobés Sebastián Veronesi es a todas luces un intento con mucho de olfato y acierto.
Tempo, su primer disco, pone a consideración un repertorio de 11 canciones más cerca o más lejos del imaginario lírico (apenas Va pensiero, Caruso o el Ave María de Schubert apuntan a versionar algo parecido a un aria de ópera), mientras que la verdadera recreación aparece a caballo de originales versiones de Buongiorno principessa (de la película La vida es bella); The sounds of silence de Paul Simon; el tema de la película La misión, del gran Ennio Morricone; el Always on my mind popularizado por Elvis y hasta el clasicazo sesentoso O capito che ti amo.
El registro de barítono de Veronesi, que alguna vez sirvió para entonar covers de lo más variados al frente de Estigma (banda de covers en la que cantó a fines de la década de 1990), aparece aquí moldeado por las clases que tomó con la soprano Norma Risso (una de las primeras maestras de Marcelo Álvarez). La década que lleva trabajando junto a Risso y su intensa actividad en a la Agrupación lírica Otilia Armas durante los últimos años se traducen aquí en una voz templada y lo suficientemente dúctil para encarar a Nino Rota o a Luigi Tenco con la misma solvencia.
Punto a favor para Juan Carlos Ingaramo, que aceptó poner a disposición del cantante no solamente su sapiencia como productor, sino que hizo posible que en los créditos (y en la música, claro está) aparecieran los nombres de Obi Homer y Claudio Cardone para brindar un colchón sonoro de calidad. La verdadera apuesta es seducir con Tempo a una audiencia que puede no tener el hábito de ver ópera, con clásicos sin tiempo bien arreglados.
Los más curiosos podrán, además, ver en YouTube el videoclip de Buongiorno principessa, que apoya el lanzamiento de Tempo, realizado por Cinergia Films para retratar una historia no exenta de cierta oscuridad. Lo dicho: en un terreno que se presentaba todavía virgen para la música hecha en Córdoba, Tempo es un primer paso que excede el augurio de éxito. El esmero puesto y el resultado lo ameritan.

