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Propuestas desde el crepúsculo: lo que traen los cineclubes cordobeses

En el circuito de salas alternativas se repone una serie películas que recrean personajes e historias que atraviesan el ocaso y la oscuridad. Una selección de lo más importante, para no perderse.

14 de octubre de 2013 a las 12:05 p. m.
Roger Koza (Especial)
Propuestas desde el crepúsculo: lo que traen los cineclubes cordobeses

No es una gran película, pero no deja de ser interesante. Renoir de Gilles Bourdos sitúa su relato en 1915, en los últimos días de Pierre-Auguste Renoir, en la Costa Azul. El gran pintor y padre del gran cineasta Jean Renoir está luchando con su artritis y con la pérdida de su esposa.

La obsesión del pintor pasa por la piel y la carne humanas. El famoso sensualismo de Renoir se explicita desde un principio. La piel es lo que debe pintarse, entiende, y encontrará en Andrée, la futura mujer de su hijo militar y luego cineasta, su último modelo femenino.

Las cuestiones dramáticas son irrelevantes aquí. Habrá una historia de amor, un reencuentro familiar y un retrato ligero de la psicología del artista. Él cree que es un trabajador del pincel, apoyado en su pasado, cuando pintaba platos de porcelana, pero en la mansión en la que vive sus sirvientes e hijos le dicen y lo llaman "el patrón". No es precisamente una denominación proletaria.

El mayor acierto de Bourdos es el intento de traducir cómo mira un pintor el mundo y cuáles son las operaciones miméticas que se ponen en marcha a la hora de fijar una representación óptica en un lienzo. Al principio del filme vemos lo que Renoir ve y está pintando, y recién después de unos minutos se descubrirá la apropiación de lo real desde la perspectiva del artista. Los planos generales de la campiña francesa, cuadros implícitos, ya de por sí implican entender el carácter pictórico de lo real. Pero en la pintura de Renoir hay una cálida dislocación de las formas y una difusión de los colores donde ya se adivina un tratamiento antinaturalista de la percepción.

Se verá desde el jueves hasta el domingo 20, en el Cine Teatro Córdoba, 27 de Abril 275.

Artista en decadencia

La ansiedad de Veronika Voss fue la última película que Fassbinder filmó y editó completamente. Después se suicidó, con 36 años y 41 películas. Esta versión indirecta de El ocaso de una vida de Billy Wilder cuenta la historia de una actriz famosa en la Alemania nazi y condenada a un rotundo olvido después del nazismo. Si bien el personaje de Veronika remite en parte a Sybille Schmitz, protagonista de la magistral Vampiro de Murnau y una estrella en la época de Hitler, Fassbinder, que aquí vuelve al blanco y negro, no está interesado en la recreación de un ícono concreto sino en la reconstrucción de la mentalidad de posguerra.

Esta es una de sus películas más accesibles, pero no menos lúcida que las anteriores y tan precisa en cada detalle, rasgo distintivo de la puesta en escena del gran director alemán.

Puede verse el sábado 19 de octubre a las 19h en el Auditorio Fahrenheit del Cineclub Municipal Hugo del Carril (San Juan 49).

Una duda

La cacería es la película más interesante de Thomas Vinterberg, mucho más que La celebración, aquel filme "dogmático" que le dio un temprano prestigio. Como en la mayor parte del cine danés con vocación artística, el escándalo moral articula las relaciones entre los personajes, y no hay escándalo mayor en el universo moral de las sociedades liberales que la pedofilia.

El personaje magistralmente interpretado por Mads Mikkelsen es un docente y una persona querida en su comunidad. El único rasgo ligeramente extraño de su conducta es su afición a la caza. Un tiempo después de haberse divorciado, Lucas empieza a reconstruir su vida hasta que una niña de sus clases dice que ha abusado de ella.

El trabajo de Mikkelsen sostiene el filme de punta a punta, y por las características del personaje el espectador no tiene más remedio que oscilar entre la simpatía y el rechazo. En esa inevitable oscilación reside la virtud del filme, tan incómodo como revelador, donde la histeria sustituye a la razón mientras se devela la prontitud justiciera con la que se piensa casos semejantes.

Se verá desde el jueves 17 al domingo 20 de octubre en el Cineclub Hugo del Carril.