Novelas que piden pantalla
El antiquísimo género literario sigue nutriendo a Hollywood, ya sea a través de clásicos o hitos actuales. Acá una lista de las adaptaciones que esperan su inminente estreno.
Sí, los superhéroes coparon el cine, pero el fenómeno de abducción de la historieta por parte del séptimo arte no significa que las viejas fuentes de inspiración no sigan allí: tal el caso de los libros, que siguen oxigenando al insaciable Hollywood ya sea a través de novelas clásicas o contemporáneas, en versiones donde chiches industriales en boga como el 3D se nutren de historias que pertenecían al viejo soporte de la página escrita.Esa combinación entre desplante espectacular y narración legendaria es la que promete la inminente El Gran Gatsby a estrenarse en 2013, que tiene a Leonardo Di Caprio en el rol del misterioso personaje de la obra cumbre de Francis Scott Fitzgerald y que incluirá la opción de los anteojos en tres dimensiones como variante visual. Ya adaptada en 1974 con guion de Francis Ford Coppola y Robert Redford en el papel de Jay Gatsby, esta nueva empresa a cargo de Baz Luhrmann (Australia, Moulin Rouge) se anticipa como una apuesta barroca en la que la Nueva York de la década de 1920 y el mundo de la alta burguesía se recrean como un universo colorido y suntuoso al borde de lo kitsch, con canciones del rapero Kanye West sonando de fondo como en un clip.La cinta cuenta además con las actuaciones de Tobey Maguire en el papel del escritor Nick Carraway, el alter ego de Fitzgerald que arriba a esa sociedad de millonarios fastuosos y conoce de cerca al metafísico Gatsby, y a Carey Mulligan (quien actuó en la adaptación de Nunca me abandones, la novela mucho más actual del autor británico-japonés Kazuo Ishiguro) como su prima Nancy, aquella que Gatsby desea en secreto. Otra novela clásica estadounidense que pronto llega a la pantalla grande es En el camino, el manifiesto beat de Jack Kerouac que dirige Walter Salles, quien ya había abordado un filme on the road al recrear las peripecias del joven Che Guevara en Diarios de motocicleta. Ahora, el director brasilero recurre a las fuentes de la bohemia rutera al plasmar en fílmico las andanzas de Sal Paradise/Jack Kerouac (Sam Riley, Ian Curtis en Control) y su compinche callejero, volátil y promiscuo Dean Moriarty/Neal Cassidy (un no tan bien elegido Garrett Hedlund), quien alterna como amantes y esposas a las jóvenes Camille (Kirsten Dunst) y Marylou (Kristen Stewart).En la película también aparecen brevemente, como en el libro, otros personajes ligados al universo beat como el poeta Allen Ginsberg (Tom Sturridge) y el escritor William Burroughs, a quien encarna un alicaído Viggo Mortensen, quien ya había actuado en otra adaptación de novela con largas rutas en la nihilista La carretera. Salles, en un desplante clasicista a lo Stephen Daldry que ya despuntaba en Diarios de motocicleta, lleva a la épica hollywoodense esa célebre frase de Kerouac que reza: "Las únicas personas para mí son los que están locos, locos por vivir, locos por hablar, locos por ser salvados, deseosos de tener todo a la vez, los que jamás bostezan ni dicen cosas intrascendentes, sino que arden, arden, arden, como esas fabulosas velas romanas que explotan como arañas entre las estrellas, que al hacer explosión hacen que todo el mundo quede boquiabierto, exclamando ¡Ahhh!". ¿Logrará el filme lo mismo?Un día en limusinaMucho más reciente, la novela Cosmópolis (2003) de Don DeLillo causó revuelo en su momento por su retrato de actualidad del capo bursátil Erick Packer, un jovenzuelo de menos de 30 años que acapara el máximo poder de Manhattan y se pasea en limusina por Nueva York atestiguando los residuos de un mundo en desintegración. La novela de DeLillo contaba eso, el tránsito (a su modo, también on the road) de Paker a lo largo de una jornada, desde su casa a la peluquería de infancia adonde piensa cortarse el pelo, mientras observa manifestaciones, un pobre diablo que se prende fuego a sí mismo y el multitudinario funeral de un rapero, entre otras cosas, todo desde detrás de la ventanilla del suntuoso coche alargado y en vías a encontrarse con su propio destino.Cosmópolis, la película, cuenta más o menos lo mismo, con Robert "Crepúsculo" Pattinson en el papel del frío y agudo Packer y el canadiense David Cronemberg en la dirección, ya curtido en adaptar novelas de culto como Crash, Spider o El almuerzo desnudo. Cosmópolis, sin ser un secreto literario a voces, oficia de obra oportuna para el cine en tiempos de crisis financieras y turbulencias globales. Por la cinta desfilan también Juliette Binoche, Paul Giamatti y Samantha Morton.El pálido Pattinson también se vuelca a la adaptación literaria y los galantes atuendos decimonónicos en Bel Ami, Historia de un seductor, filme basado en Bel Ami del francés Guy de Maupassant y protagonizado por el "seductor" Georges Duroy (Pattinson), un joven que llega a París dispuesto a ascender socialmente como sea posible, pero si es manipulando y fingiendo, mejor. Por el filme se pasean Uma Thurman y Christina Ricci en el papel de algunas de las féminas subyugadas por Duroy.De época y lugar cercano (Francia, siglo 19), vale además la pena mencionar el pronto estreno de Los miserables, filme basado en el musical que está basado a su vez en la extensa novela de Victor Hugo, con sus protagonistas buscando redención revolucionaria a través del canto y las coreografías. Hugh Jackman, Russell Crowe, Anne Hathaway y otras estrellas hollywoodenses rondan las calles del filme de Tom Hooper (El discurso del rey), quien parece no haberse quedado conforme con sus estatuillas y va por más. Seguro quedan adaptaciones en el tintero, nuevas páginas archileídas que se convierten en tiempo e imágenes en movimiento para mirar desde las butacas. ¿Garantiza un buen libro una buena película? Por supuesto que no, pero vale la pena juzgar el intento.

