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Miradas opuestas a "Los vengadores"

Dos opiniones sobre la exitosa película de los superhéroes de Marvel. ¿A vos qué te pareció?

05 de mayo de 2012 a las 06:15 p. m.
Miradas opuestas a "Los vengadores"

A favor: Venganza de los inadaptadosPor Pablo [email protected]

En realidad, a DC Comics se le había ocurrido primero, sólo que en lugar de un nombre bien cool, sujeto a más de una interpretación y no exento de oscuridad como Los Vengadores, los guionistas juntaron a unos cuantos superhéroes (La Mujer Maravilla, Superman, Batman, Aquaman, Flash y Linterna Verde) bajo rótulos tan ñoños como "La Liga de la Justicia" o "Los Superamigos".

Nada más lejos de esta actualización que Marvel hizo con el combo Hulk-La Viuda Negra-Capitán América-Iron Man-Hawkeye-Thor. A Los Vengadores no los une precisamente el amor y ostentan el dudoso honor de ser un mal necesario, el último recurso, una caja de Pandora que sería mucho más prudente dejar cerrada. Con una vaga idea del bien y el mal como catalizador, el filme es una descomunal muestra de efectos visuales que no desdeña las historias individuales y la introspección. Para cada uno de ellos, su poder está lejos de ser fuente de felicidad y lo sobrellevan como lo que son: unos inadaptados.

Iron Man luchando con un ego insufrible; La Viuda Negra buscando dejar atrás un pasado de asesina a sangre fría; Hulk contra todo lo que se mueva y su propio descontrol; Capitán América cuestionando su deber ser de héroe; Hawkeye tratando de redimir su lado oscuro, y Thor en el dilema de elegir entre su hermano o salvar el planeta.

Antes del estreno se le cuestionó a Los Vengadores falta de originalidad: sin buenas nuevas ideas, nada mejor que reunir éxitos de taquilla en una sola aventura. Puede ser, salvo que en este caso la forma en que se decidió hacerlo es una idea original en sí misma, llevada a cabo magistralmente.

En contra: Un equipo desparejoPor Juliana Rodrí[email protected]

Hay que reconocer las virtudes. Una es que no nos enteramos nunca de que Los Vengadores tiene una duración de dos horas y 20 minutos. Pero tampoco nos enteramos muy bien de qué hace el chico rubio del martillo, el patovica de remera ajustada ni el flaquito que juega a Robin Hood. La explicación del primer fenómeno está en que el filme de Marvel es entretenido y ágil, al punto de hacernos olvidar el tiempo que pasamos inmóviles en la butaca. Pero la explicación del segundo hecho pasa por otro lado: si el carisma y la presencia en la pantalla fueran considerados superpoderes, los únicos héroes verdaderos del filme serían Iron Man, el malvado Loki y Hulk. Los demás, apenas invitados de relleno de una fiesta ajena.

Si la intención era convertir esta historia es una aventura con protagonistas múltiples, hay algunos que se roban el brillo y otros que se apagan como foquitos viejos. Thor se disuelve en la nada con su solemnidad sosa ante la maldad seductora de su hermano Loki; Capitán América es un olvidable soldado sin gracia ante el maremoto de ironía de Iron Man; y Hawkeye y su romance con La Viuda Negra quedan reducidos a cenizas, aplastados por la amenazante ira de Hulk.

Y si bien la idea del filme fue rescatar a las figuritas de Marvel, quizá el exceso respeto por sus marcas en el cómic las convierte en anacrónicas, en una era en la que no todos los superhéroes sobreviven en pantalla grande. Para más referencias, pregúntenle a Superman cómo le fue en la última taquilla. Los Vengadores termina pareciendo una secuela de Iron Man más, o la presentación del villano Loki, que ojalá haya llegado para quedarse.