La vida según Clint Eastwood
A los 84 años, Eastwood estrena una película y está terminando de filmar otra. Tuvo y tiene una biografía tan intensa, que se necesitaría una saga entera para contarla.
Las cosas no empezaron bien para Clint Eastwood. Hace de esto alrededor de 84 años. Pesó 5,2 kilos en la balanza de recién nacidos, por lo que las enfermeras lo bautizaron Sansón. Pero sus padres no tenían demasiado dinero para comida. Eran obreros y empezaron a recorrer la costa oeste de Estados Unidos buscando trabajo.
La familia se estableció en una pequeña localidad de California. Clint y su hermana cuatro años menor hacían amigos duraderos. Un día, andando en bicicleta, destrozó los jardines del colegio regional. Faltaba poco para empezar el secundario. Las autoridades tomaron medidas terminantes.
Clint se anotó entonces en un colegio técnico, y se encontró con algo inesperado. Lo profesores le veían condiciones y lo animaban a ingresar al curso de actuación. Él prefería trabajar de lo que fuera. En 1951, a sus 21 años, lo enrolaron para la guerra de Corea. Sirvió como algo que había aprendido a ser, socorrista, y gracias a ese conocimiento salvó su vida. Cayó con un avión al mar. Cinco kilómetros nadaron él y el piloto hasta la costa. Territorios y destinos. La base donde lo había asignado el ejército se encontraba en Fort Ord. Por alguna razón, Universal Studios estaba filmando en los alrededores, y un asistente lo convenció de ir a probarse para un trabajo con ellos. Lo vio un camarógrafo y le consiguió un pequeño papel por un salario de 100 dólares semanales. Sin embargo lo apostrofó diciéndole que debía mejorar como actor. Eastwood tenía 24 años.
Los comienzos
Las changas fueron intermitenes hasta que Clint se aseguró un papel diminuto pero estable en una teleserie que después sería un western titulado
Rawhide
. Ganaba un dinero mejor pero su personaje no le gustaba pues le parecía demasiado bueno y "algo tonto". A finales de 1963 un compañero rechazó un papel que él sí tomó. Tenía que viajar a Andalucía, España, para trabajar con un italiano desconocido llamado Sergio Leone.
Ese desconocido inventó el spagueti western e Eastwood consiguió lo que quería: interpretar a un vaquero "que no anduviera por ahí besando ancianas y mascotas". Como plus se ganó la popularidad en Europa.
Lo que los maestros de actuación le habían dicho que estaba mal, como hablar a través de los dientes y sin mover un músculo de la cara, empezó a estar muy bien. Leone se extendió hasta la trilogía: Por un puñado de dólares, Por un puñado de dólares más y El bueno, el malo y el feo se filmaron en tres años y en 1967 desembarcaron en EE.UU., convirtiendo a Eastwood también allí en una estrella. Pero en ese caso de Hollywood.
Con el dinero que ya empezó a ganar en cantidad, fundó un pequeño estudio de cine con su socio Irving Leonard, al que llamaron Malpaso Producciones.
Esto le permitió dirigir su primera película en 1971, Obsesión mortal, una historia donde ya asoma el otro género con el que obtendrá sus mayores éxitos, el policial, y se perfila otro de sus personajes ícono. Así como al principio fue el cowboy de pocas palabras, luego sería el policía de pocas palabras.
El éxito sigue de su lado en toda esa etapa, donde alcanza uno de los mayores logros de su carrera, y de los más difíciles de perseguir por los ídolos de Hollywood: romper el molde para convertirse en un artista universal.
Cuando parecía que sería el detective Harry el Sucio para siempre, comienza a sacudirse los prejuicios y dirige películas como el drama biográfico del músico de jazz Charlie Parker, el drama romántico Los puentes de Madison, la historia de box femenino Million Dollar Baby, o el drama histórico Invictus, sobre un episodio vinculado a Nelson Mandela.
Mientras tanto, su vida privada se volvió pública y agitada. En 1953 se casó por primera vez y en 2014 ya lleva dos divorcios y ocho hijos de seis compañeras sentimentales. Lo llamaban "mujeriego serial". Tuvo múltiples juicios. Una de ellas escribió una autobiografía en su contra. Faltó al parto de dos de ellos. Tardó en reconocer a otros. Aunque también ha mostrado altruismo, generosidad y afecto paterno en otras ocasiones.
Asimismo, ha participado en la vida civil. Apoyó a Republicanos y Demócratas en diferentes ocasiones, pretendiendo siempre "lo que fuera mejor" para su país sin importar las ideología. Actualmente, dice apoyar al Partido Libertario, una de las minorías más fuertes del arco político norteamericano.
Aunque su imagen pareciera ir en sentido contrario, practica desde hace años la meditación, practica deportes y consume dietas favorables a su salud. Respeta todas las creencias religiosas, y se siente más cercano al budismo.
Por supuesto, es un ejemplo de constancia, fortaleza, pasión y lucidez en su trabajo, dirigiendo la película que acaba de llegar a Argentina, Jersey boys, mientras se halla en la posproducción de la próxima, American sniper.

