“La huella del doctor Ernesto Guevara”: El nacimiento de la indignación
Esta noche se presenta la película “La huella del doctor Ernesto Guevara”, del director argentino Jorge Denti. El cineasta y Juan Martín Guevara, el hermano menor del Che, estarán en la sala. La cita es a las 21.30 en Ciudad de las Artes.
Unos años atrás, el realizador argentino Jorge Denti, quien vive hace décadas en México, un destino común para muchos exiliados argentinos, decía, recordando al gran cineasta desaparecido Raymundo Gleyzer: "En mis 40 años en el oficio de cineasta, nunca he creído que el cine haga la revolución, pero sí creo que acompaña a los movimientos revolucionarios y puede ser un instrumento eficaz para la construcción de las utopías. No soy un teórico del cine y realmente lo que hice fue una elección al acompañar los cambios sociales en los que he estado".
Denti fue uno de los miembros del mítico grupo llamado Cine de la Base en la década de 1970, y en aquel tiempo sí se esperaba del cine mucho más que un acompañamiento comprometido a la historia. Se dirá que las coordenadas históricas y políticas son otras, pero las creencias centrales de Denti en torno al cine son idénticas a las de antaño. Movilizar la conciencia frente a la injusticia sigue siendo un horizonte del cine, y del suyo, al menos, sin duda.
Después de Juan Gelman y otras cuestiones (2006), el regreso de Denti al cine es tan ambicioso como coherente respecto de la totalidad de su obra. Se trata ahora de un personaje más universal, Ernesto Guevara; y de un tema conocido y visitado recientemente en el cine: el viaje iniciático del Che por Latinoamérica, respondiendo aún a un imperativo privado, antes de devenir en un sujeto histórico.
Pero Denti no es Walter Salles, y lo poco que tienen en común Diario de motocicleta y La huella del doctor Ernesto Guevara es la ruta de un peregrinaje. Justamente la diferencia entre las dos películas reside en que Salles despolitizaba el viaje del Che como si se tratara del nacimiento de un Cristo secular, mientras que aquí se puede advertir el nacimiento de la conciencie política del futuro revolucionario, cuya creciente indignación frente a la experiencia latinoamericana circundante, en esos viajes que van de 1952 a 1956, trastocó su vocación médica y lo convenció de tener que responder a una misión política.
Los elementos de trabajo de Denti son muchos. El material de archivo es glorioso y diverso: fotografías, películas caseras, noticieros de la época que ayudan a recomponer la memoria de un tiempo histórico acontecido. Los testimonios son claves y privilegiados: ver y escuchar a Alberto Granados, a Carlos "Calica" Ferrer Zorrilla y en especial a Juan Martín Guevara, hermano del Che, entre tantos otros, permite reconstruir de primera mano una experiencia de transformación personal y política. La huella del Che se sigue literalmente, pues Denti y su equipo visitan todos los lugares visitados por Guevara y buscan en cada paraje algún aporte pertinente sobre su paso, aunque en ciertas ocasiones se escucha al mismísimo Che tomar la palabra (leída por un joven cordobés, Emmanuel Lover) y a menudo acompañado por fragmentos animados. Descubrir el talento para la investigación científica de Guevara es uno de los mayores secretos develados por Denti.
La huella del doctor Ernesto Guevara es un filme con vocación didáctica que no desestima en arriesgar estéticamente y revisar con rigor un período en la vida del Che, poco antes de pelear cuerpo a cuerpo en la Revolución Cubana.

