El gran cineasta independiente: llega “P3ND3JO5” de Raúl Perrone
Una ópera adolescente en blanco y negro. La película “P3ND3JO5” pasó por el Bafici con elogios. Su director, Raúl Perrone, estará presente en la función del martes. La cita es a las 19.30.
En 25 años, Raúl Perrone hizo 30 películas. A esta altura ya está trabajando en la posproducción de Aullido (2013), película que seguirá a P3ND3JO5, la gran obra maestra del director, quien ha filmado siempre en Ituizangó y sobre él. Gracias a sus películas, Ituizangó es un espacio urbano tan cinematográfico como París y Nueva York.
En Ituizangó, Perrone es un verdadero prócer de las artes. La municipalidad local sustenta sus talleres de cine. Más de mil jóvenes del conurbano bonaerense y de la propia Capital Federal se anotan en sus famosos cursos de cine. No todos los postulantes quedarán seleccionados, pero más de 200 pibes estudiarán con él. Esos alumnos y potenciales cineastas aprenderán una lección que no está en los manuales de cine. La práctica de Perrone como cineasta independiente es paradigmática: trabajo, trabajo y trabajo, esa es su fórmula secreta. Es que detenerse es dejar de registrar y crear, y para Perrone eso significa traicionar su deseo y su deber. Es decir, se termina un filme y se empieza inmediatamente con otro.
¿Es posible entonces vivir para el cine? Sin apoyo financiero y con presupuestos muy exiguos, Perrone ha demostrado que se puede filmar mucho y bien. Como pocos directores ha comprendido a fondo cómo apropiarse del formato digital para imponerle una lógica cinematográfica. Y los resultados son ostensiblemente satisfactorios. Cualquier plano de P3ND3JO5 es una prueba irrefutable. ¿Quién puede filmar con tanta elegancia los cielos nocturnos de Ituizangó? ¿Quién puede filmar la errancia existencial de los skaters de la localidad con semejante precisión y hermosura?
En P3ND3JO5, el deslizamiento de un skater sobre el pavimento de Ituizangó alcanza una dimensión elegíaca: en la noche, el horizonte se pliega sobre sí mismo y mientras oscurece la silueta del skater dibuja en el espacio la experiencia absoluta de lo transitorio sin destino alguno.
Amor y desamparo
P3ND3JO5, muy elogiada en el último festival Bafici, es una "cumbiópera" divida en tres actos y una coda, cuyos temas son reconocibles: historias de amor, desamparo juvenil y violencia social. Los diálogos del filme se leen como intertítulos, una de las tantas elecciones estilísticas que acercan a P3ND3JO5 al inicio del cine en su estadio silente, lo que no implica que la concepción sonora del filme esté solamente circunscripta a la música que acompaña a las imágenes.
El sonido de Ituzaingó como espacio viviente sí está presente y deviene magistralmente en música concreta: los trenes, la plaza y las ruedas de los skates aportan una dimensión sonora de otro orden.
Lo más extraordinario de P3ND3JO5 pasa por el registro de los rostros de los protagonistas. El cine mudo había descubierto un nuevo concepto de representación acerca del rostro humano: el aura del rostro irradiaba su singularidad frente a una cámara. Perrone retoma ese hallazgo pretérito pero le añade inesperadamente un plus teológico. Sus jóvenes skaters parecen, literalmente, figuras religiosas, santos y vírgenes de un cristianismo impreciso.
La película se verá hoy y mañana en el Espacio Incaa de Ciudad de las Artes. ¿Será un milagro? Perrone, quien jamás abandona Ituzaingó para no faltar a su trabajo, estará presente en la función de mañana a las 19.30. La Providencia está de nuestro lado.

