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God bless Ozzy Osbourne: te contamos cómo es la película del mítico cantante

Pese a que le faltan detalles artísticos, el documental “God bless Ozzy” logra reconstruir el mito del ex cantante de Black Sabbath. Comentario + tráiler.

27 de octubre de 2011 a las 04:11 p. m.
God bless Ozzy Osbourne: te contamos cómo es la película del mítico cantante

Dios bendiga a Ozzy. Curiosamente, así se titula el documental sobre el príncipe de las tinieblas Ozzy Osbourne. Está producido por su hijo Jack, protagonista del bizarro reality show The Osbournes, y aborda más la vida que la obra del ex cantante de Black Sabbath. Porque si bien el relato ayuda a completar al mito, adolece de un abordaje exhaustivo del último tramo de su trayectoria y de material en directo que despeine.

A God bless Ozzy le falta un cachitín de rock, de pesado rock, en definitiva. Sin embargo, el detalle puede resultar fundamental sólo para un fan al que, en lugar de una vuelta de Ozzy a su Birmingham natal ya como estrella de vuelta de todo, le hubiera gustado más un zoom sobre el carácter despótico de Sharon y su habilidad para consolidar la marca OzzFest. O un mayor relevamiento de las colaboraciones de Ozzy con los guitarristas Jake E. Lee y Zakk Wylde. Lo cierto es que para un espectador promedio el producto es de lo más entretenido, ya que la edición es dinámica, los testimonios oportunos y el enfoque general por cada ciclo de lo más agudo. Porque está todo Ozzy, con el plus del material de archivo inédito (las cruces de Black Sabbath a las que alude Iorio las hizo el padre de Ozzy) y reflexiones del retratado en perspectiva. Ozzy Osbourne fue otra estrella del rock británico nacida entre los bombardeos nazis y en un suburbio de clase trabajadora. En su caso, Aston, de Birmingham, donde desarrolló un carácter díscolo pese a pertenecer a una familia bien constituida, con padres bien presentes y hermanas mujeres protectoras. Bromista e híper activo, Ozzy coronó su estancia barrial con un asalto. ¿Qué otro destino tenía que juntarse con los desastrosos de la zona? Pasó irremediablemente la yunta con Tony Iommi (guitarra), Geezer Butler (bajo) y Bill Ward (batería) para armar Black Sabbath y con la esperanza de trascender ese inevitable destino de vivir para trabajar. Por allí, el primer déficit: no hay una insinuación de cómo nace el fuego sagrado musical de Ozzy. Tan sólo se apunta que el padre le regaló un amplificador de voz y que el cantante puso un aviso de que estaba disponible para quien lo requiriera. A partir de ahí, el big bang de Black Sabbath y una fundamentación de Iommy en palabras de Ozzy: "Si la gente va al cine a asustarse, ¿por qué no hacemos música para eso?". Luego, todo se sucede con buen ritmo: el estrellato tempranero ("a los 22 años era el amo del puto mundo"), el alcohol, las drogas, el primer matrimonio, los hijos, el padre ausente. En un momento, a Jessica Osbourne se le pregunta "¿Fue Ozzy un buen padre?", y apenas duda en contestar que no. A nivel análisis musical, lo más consistente es cuando se releva la vida de Black Sabbath y Sir Paul McCartney (así se pone en el sobreimpreso) hace comments oportunos sobre la elección del mal como el motor creativo. También hay un guiño para lo obcecado del grupo: se lo muestra en un programa de TV, en pleno fervor de la música disco, rockeando como si estuviera en el Madison. Emociona tanta convicción. Siguen más drogas, más alcohol, Ozzy que pierde la cabeza y sus compañeros que deciden reemplazarlo como frontman de Sabbath. La depresión posterior, la reacción a instancias de Sharon, la hija de un ex mánager que luego se convertiría ella misma en mánager y esposa. El reclutamiento de Rhandy Roads. El renacimiento de la primera etapa como solista, la confesión de Rudy Sarzo de que la gira de Diary of the madman, el segundo disco de Ozzy por las suyas, fue el mejor espectáculo de rock del que ha participado. El accidente fatal de Rhandy Roads, a esas alturas un alma gemela de Ozzy. El dolor posterior. Más alcohol. La gira con Mötley Crüe y una anécdota impactante en la voz de Tommy Lee ("después de aspirar hormigas, Ozzy pintaba las paredes de un hotel con su propia materia fecal; no podía seguirlo a ese nivel"). Más testimonios sobre lo influyente que fue el arte del vocalista: Henry Rollins y Robert Trujillo. El incidente en la sala de reuniones de un sello, en el que Ozzy le arrancó la cabeza de un mordisco a una paloma; el hábito que se extiende al vivo y el decapitado resulta un murciélago. Todo pasa a un buen ritmo hasta saltar a The Osbournes, donde Jack pone énfasis en el hecho de que no había guión y que el andar enclenque de su padre se debía a que estaba borracho todo el día. Hacer reality show su intimidad tuvo consecuencias, Jack y Kelly también se vuelven alcohólicos aunque logran recuperarse, dato de la realidad que invita a la redención definitiva de Ozzy, que afronta los shows multitudinarios de modo responsable, haciendo bicicleta fija y ejercicios de vocalización en la previa. Allí se ve una estrella consumada y consumida, que se reporta después del show con su esposa para contarle que todo salió de fucking maravillas.

¿Y? ¿Es fascinante la vida de Ozzy Osbourne?