Extraños en la noche: amor, música y mafias
Diego Torres y Julieta Zylberberg actúan en "Extraños en la noche", una comedia romántica. Los protagonistas hablan de esta historia de amor, mafia y música.
Una comedia romántica que en medio de peripecias entre las oscuridades del poder y el bajo mundo no deja de ser una comedia romántica. De eso se trata Extraños en la noche, la nueva película de Alejandro Montiel (Chapadmalal, Las hermanas L), con guión de Daniel Cuparo, Mili Roque Pitt y el mismo Montiel, protagonizada por Diego Torres y Julieta Zylberberg (La niña santa), con la participación además de Fabián Vena, Bettiana Blum, Daniel Rabinovich y la jovencísima Ángela Torres.
El filme, que sus protagonistas presentarán hoy en Córdoba y que llegará a las salas el jueves 5 de abril, marca, entre otras cosas, el regreso a la actuación de Diego Torres, figura encumbrada del pop latino que en mayo emprenderá una gira por Europa que, tras atravesar España, culminará el 30 en Londres. "Es que con esto de la piratería de discos tengo que buscarme otro trabajo y el cine pude ser una buena salida", bromea Torres mientras se prepara para la sesión de fotos. "No, no es eso, claro –continúa–. Tampoco dejé de actuar por una cuestión de agendas o de prioridad a mi carrera de cantante. No es que el actor estaba muerto, siempre estuve buscando algo que me entusiasme, pero no encontraba una propuesta que me enamorara, que me estimulara a volver a la actuación. Hasta que llegó Alejandro (Montiel) con esta historia y apenas leí el guión me vi haciendo ese personaje".
En un hotel de Buenos Aires, todavía falta un rato para que comience la conferencia de prensa de presentación de la película y el director y los protagonistas conversan con VOS. "Extraños en la noche es una comedia romántica con un fondo negro –sigue Torres–. Los protagonistas son dos ingenuos que en un momento no se dan cuenta de lo que están haciendo y se meten con peces del mundo del hampa. Ahí está parte del encanto de estos personajes, que se pueden parecer a cualquier pareja, pero tienen un toque de locura que los distingue".
Como indican ciertos preceptos de la comedia romántica, hay una nueva canción en escena –Sol del nuevo día, interpretada, claro, por Torres– y los personajes son queribles. Martín, pianista clásico en dificultades con su carrera, es una especie de antihéroe; Sol es una cantante de rock a la que una gran oportunidad profesional le plantea al mismo tiempo cuestiones sobre su vida afectiva. "Los personajes tenía que ser así desde un principio –asegura Montiel–. Después los chicos (Torres y Zylberberg) fueron trabajando cada perfil. Mientras avanzaban los ensayos más me gustaba y me daba cuenta que se estaba logrando ese objetivo: a pesar de todas las peripecias, los personajes son queribles y esto tiene que ver con el deseo de llegar al público de un género exigente como la comedia romántica".
Zylberberg interviene: "Los personajes son muy polares, muy bien marcados y se identifican claramente. En el fondo, me parece que son queribles porque son muy distintos. Hay una combinación de matices que hace que entre ellos se quieran y eso funciona muy bien con el público". "A veces nos preguntábamos cómo funcionarían Martín y Sol en la vida real –concluye Torres–. Imaginate dos tipos muy distintos que encaran la vida juntos en un momento muy particular, en el que hay que tomar decisiones respecto a la vida, a la profesión. Hay mucho de los opuestos que se atraen".
Torres cuenta que más que inspirarse en alguien en particular, fue buscando distintas referencias para construir su personaje. "Esta peli tiene un mundo un poco a la manera de Woody Allen –asegura– y esa fue una referencia muy concreta. Por otro lado, mi personaje es un músico clásico, entonces me moví para ese lado y conversé con varios amigos que son de ese palo como para tomar otros elementos. Desde el guión estaba muy claro qué características tenía Martín, así que el resto fue un trabajo de buscar dentro mío y en la relación con los compañeros. En este sentido la dinámica de trabajo con Julieta (Zylberberg) me ayudó mucho. Ella es muy natural y creo que lo mío viene también por eses lado. Y lo dejamos funcionar desde ahí, desarrollando un código común". "Los primeros encuentros fueron más de lectura, ensayos de mesa –añade Zylberberg–. En un segundo momento, cuando pusimos los cuerpos, empezaron a surgir más ideas respecto a cómo interpretar estos personajes. Fue muy útil, por ejemplo, señalar y capitalizar lo que nos causaba gracia del otro e intercambiar impresiones continuamente entre Diego y yo, bajo la mirada del director".
"Lo que más me atrapó del guión fue que los personajes reflejan una cuestión generacional que siento muy cerca", explica Zylberbeg cuando habla de las razones que la llevaron a querer hacer esta película . "Sol, en particular, refleja un conflicto muy femenino, que tiene que ver con la vida personal, los hijos, el amor, de frente a la profesión y sus posibles triunfos. Algo que le sucede a muchas mujeres cuando llegan a mi edad".
–Y a vos Diego ¿Qué te llevó a aceptar hacer esta película?
–Es una película que habla del mundo de la música. Eso fue definitivo para que me guste. La música es muy importante en esta película y hay que destacar el trabajo de Franco Caviglia, Diego Hensel, Walter Koerte, que hicieron de la música incidental de la película un elemento importante. Por otro lado, el personaje me daba la posibilidad de pararme en la otra vereda, porque interpreto a un músico clásico y eso era un disparador para hablar de los prejuicios que existen en el mundo de la música, y no sólo, y de la posibilidad de derribarlos.
–¿A qué prejuicios te referís?
–Por ejemplo, en la música no necesariamente tenés que estar en los afiches por la calle o en la tapa de los discos para ser un consagrado. Existen muchos lugares desde donde es posible vivir de y con la música de manera muy estrecha y maravillosa.
Sin el auto, con las mismas ganas
Otro evento de la película es el reencuentro entre Diego Torres y Fabián Vena, a un par de décadas del éxito televisivo de La banda del Golden Rocket. En Extraños en la noche, Vena interpreta a un manager de artistas exitoso, que después de fracasar en sus estudios musicales en Argentina se radica en Miami. En un momento regresa al país en busca de nuevos talentos y se reencuentra con Martín y Sol a quienes hace ofertas precisas. "Fue muy bueno encontrarse con Fabián en otra instancia de la vida –confiesa Torres–. Sobre todo porque vino con mucha solidaridad, con gran espíritu de trabajo, como siempre. Juntos analizamos cada escena y propusimos cosas para ayudarnos mutuamente. El personaje de Fabián es muy cercano a mi mundo, el de la música y en eso pude ayudar a Fabián para su personaje; él me preguntaba algunos detalles sobre cómo hablan, como se visten los managers… y él después me daba su visión".
Más tarde, durante la conferencia de prensa, también Vena hablará de este reencuentro. "Para mí es siempre un placer trabajar con Diego. Cada vez que nos cruzamos reaparece ese espíritu que nos vio crecer. Lo vi trabajar como siempre, con mucho profesionalismo y mucha dedicación. Esta vez es sin un auto, pero con la excusa de una película muy adorable, que seguramente tendrá muy buena recepción", dijo Vena que al ser consultado sobre su personaje en la película fue sintético: "Imaginate un argentino con mucha guita en Miami".

