Este miércoles inicia el Bafici: se vienen días de cine
El Bafici comienza su maratón cinéfila el miércoles. Será la oportunidad de ver películas que no se estrenarán en las salas comerciales. El cine cordobés, con presencia excepcional.
Viajar no es para todos. Ir al cine tampoco. En un festival de cine las entradas son más accesibles y los viajes no se circunscriben a Nueva York o Los Ángeles ni se habla obligatoriamente en inglés. Y los superhéroes y los vampiros adolescentes habitan un planeta distante.
El nombre ya no suena tan extraño: Bafici, la sigla de Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente. En esta edición, la número 16, del 2 al 13 de abril, se exhibirán más de 400 títulos. ¿Un excesivo carnaval cinéfilo? Si uno hace cuentas y ve qué propone la cartelera anual, ir al Bafici es como encontrar tesoros en una isla perdida.
Se verán películas extraordinarias que jamás se estrenarán, como Stray Dogs y Journey to the West, ambas de Tsai Ming-liang, un cineasta clave del cine contemporáneo. ¿Se podría estrenar alguna vez un filme en el que un monje budista se desplaza a una velocidad de caracol por distintos espacios de Marsella y pone en juego toda nuestra percepción? Lo que sucede en Journey to the West es todo lo que el cine en 3D busca y casi nunca logra: estimular la percepción hasta alcanzar el éxtasis (de la mirada). También se exhibe Tres desastres, el corto de Jean-Luc Godard en 3D. Y se verán las últimas películas de Miguel Gomes, Jean-Marie Straub, Júlio Bressane, Claude Lanzmann, Sion Sono, Lav Diaz, Kelly Reichardt, Denis Côté y Jim Jarmusch, entre otros.
Las retrospectivas prometen muchísimo, sobre todo la del israelí Uri Zohar, un cineasta iconoclasta en la década de 1960 devenido en rabino ortodoxo, y la de la portuguesa Rita Azevedo Gomes, asociada al cine del gran De Oliveira. El encuentro con el cine clásico tiene a un argentino como estrella rutilante: ver películas de Carlos Schlieper en 35 milímetros es como mínimo un privilegio.
Mary Is Happy, Mary Is Happy
The Joycean Society
Finnegans Wake
Y es un gran año para el cine argentino. Películas como El rostro, de Gustavo Fontán; Réimon, de Rodrigo Moreno y Carta a un padre, de Edgardo Cozarinsky están tocadas por la gracia. El cine cordobés no desentona: su presencia es importante y de altísima calidad. Hay cinco películas en competencia (y hay más en otras secciones), todas muy buenas: Tres D, de Rosendo Ruiz; Atlántida, de Inés Barrionuevo; El último verano de Leandro Naranjo; Si je suis perdu, c'est pas grave, de Santiago Loza y Ciencias Naturales, de Matías Lucchesi. Nunca había sucedido algo así.
El Bafici es un punto de encuentro internacional. Programadores de todo el mundo vienen a buscar películas para sus festivales. No faltará oportunidad para que varios filmes cordobeses viajen de Buenos Aires al mundo.

