Entre vivos y muertos: Estrena la animación "El libro de la vida"
El jueves estrena El libro de la vida, la película animada que produce Guillermo del Toro ambientada en una celebración mejicana.
Una película sobre el Día de los Muertos, pero que se llama El libro de la vida. No es una paradoja, es un juego que el productor Guillermo del Toro (director de El laberinto del fauno y El espinazo del diablo) se permite para su primer filme animado, que busca en las raíces de una celebración mejicana pero que pretende tener alcance universal.
La historia narra el triángulo amoroso entre María, una chica linda e inteligente; Joaquín, un valiente militar, y Manolo, el mejor amigo de ambos quien es un gran torero, pero quiere dedicarse a la música. Antes de elegir qué camino tomar, Manolo se embarcará en un viaje que abarcará tres mundos fantásticos, en los que deberá encararse a sus peores pesadillas y miedos.
El libro de la vida se desarrolla en el pueblo de San Ángel, precisamente el Día de Muertos, en el que los mejicanos recuerdan a sus seres queridos fallecidos poniéndoles ofrendas en sus casas o en sus tumbas. Actualmente se festeja el 1º y 2 de noviembre, y coincide con las celebraciones católicas del Día de los Fieles Difuntos y el Día de Todos los Santos.
[Video:http://www.youtube.com/watch?v=JvIvF8ST8CY]
Dirigida por Jorge Gutiérrez, quien le acercó la propuesta a Del Toro en una noche de tequila y borrachera, la película fue presentada en el corazón de México con una identidad auténticamente regional. "Para ser universal hay que ser particular, el grave error es tratar de hacer una película animada que no sea particular", dijo el productor en el lanzamiento. "Teníamos el compromiso de volver la película visualmente, sonoramente, musicalmente muy sofisticada, pero muy, muy cercana a la raíz nuestra mejicana, sin pedir disculpas ni explicar", añadió.
Es Del Toro quien rescató la importancia de la fiesta tradicional, que lo ponía más feliz que la Navidad allí en Jalisco, donde nació. Y evocó: "¡Vendían calaveras y esqueletos de todos los tamaños, todas las formas y todos los materiales!. Agregó que el Día de Muertos íbamos al panteón, nos sentábamos en la tumba del abuelo, le poníamos flores frescas y luego íbamos a donde vendían calaveras de hule negro, de barro, luchadores. Como si los puestos fueran hechos especialmente para mí".
Gutiérrez relató que la película fue inspirada por el mito de Orfeo y por eso el personaje de Manolo (cuya voz es interpretada por Diego Luna) es un cantante. Como el director no sabe componer, optó por buscar piezas populares que hablaran de los sentimientos del protagonista, como la dolida Creep de la banda de rock británico Radiohead.
Aunque todo es mejicano, hay algunas licencias musicales. El director contó que en el estudio no creían que bandas como Radiohead les fueran a permitir usar las canciones, pero finalmente todos lo hicieron. Y a Gutiérrez le nació la idea de incluir Creep luego de escucharla en la plaza de mariachis de Garibaldi. "Ahí me enamoré de esa idea de que en México podemos agarrar canciones de todo el mundo y las hacemos nuestras", dijo.
Tiene, además, un sello argentino: Gustavo Santaolalla se ocupó de la música de la película. "Entró al 100 por ciento en la película y se cortó un cacho grande de su corazón y lo puso en la pantalla", dijo el director.
El estreno de El libro de la vida servirá para mostrar al mundo parte de lo que es México. "Nadie creía en mí, tuvieron que pasar 15 años y muchas puertas cerradas, pero logré que me dieran un voto de confianza", agregó Gutiérrez.

