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"El caído del cielo", la película del santo guerrillero

El documental de Modesto López, se proyecta esta tarde en la UNC. El director habla de Toconás, el personaje del filme.

16 de diciembre de 2016 a las 04:43 p. m.
"El caído del cielo", la película del santo guerrillero

El hombre que lanzaron desde lo alto de un helicóptero en el aire, venía del infierno en la tierra. Pero para los ojos que lo vieron caer, venía del cielo. Y acaso no podía ser de otro modo: ese muerto extraño que quedó tendido en el suelo traía consigo una tragedia tan inconmensurable, que tal vez sólo había llegado allí sino para, oraciones mediante, ayudar en algo a los pobres y sus desventuras

La historia de Tomás Francisco Toconás, el hombre que en julio de 1975 lanzaron desde un helicóptero militar sobre el pueblo de Pozo Hondo, en Santiago del Estero, ha sido rescatada por la pasión documentalista del realizador argentino Modesto López.

La película, El caído del cielo, se proyectará esta tarde a las 16 en el Salón de Actos del Pabellón Argentina, Ciudad Universitaria (ver página 2). En la ocasión, también actuará el Coro de ex Presos Políticos por la Patria Grande.

Al finalizar la proyección, se entregarán reconocimientos a los periodistas Ana Mariani y Alejandro Mareco (La Voz), por sus trabajos sobre derechos humanos.

Toconás era un hachero tucumano que se sumó a las filas del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), y que durante el Operativo Independencia, fue capturado, torturado y luego lanzado desde el aire. Sus restos, enterrados como NN, fueron finalmente identificados en 2010 por el Equipo Argentino de Antropología Forense.

Desde México, su lugar de residencia desde hace casi 40 años cuando partió al exilio, el realizador dice que Toconás es uno de esos “héroes anónimos”. “Pienso que los héroes que conocemos como Bolívar, San Martín y otros no existirían si no hubieran existido hombres que como Toconás ofrendaron su vida sin pedir nada a cambio”.

En los comienzos de los años ‘70, Modesto López participó como actor en los filmes Operación Masacre, de Jorge Cedrón, y Los traidores, de Raymundo Gleyzer, tiene varios hitos como documentalista. Por ejemplo: Solentiname, sobre la vida del poeta nicaragüense Ernesto Cardenal, Entre cantos y marimbas, sobre el ecuatoriano Antonio preciado, también poeta, y Todavía Cantamos, sobre ex detenidos políticos del coro Quiero Retruco.

Es decir, cómo él mismo lo dice, hace años que trabaja con historias que tiene que ver con lo profundo de la realidad latinoamericana. Desde que se cruzó con la del hachero tucumano, empezó a elaborar su plan, aunque era todo un desafío.

“De Toconás sólo había una partida de nacimiento, ninguna foto. Lo primero era buscar información que me permitiera dar una imagen de quién y cómo era, y de cómo habían sido los hechos de su captura, tortura y muerte, además de la dura represión a su familia. Una vez logrado esto fui armando el contexto social y político de la época del Operativo Independencia”.

Tampoco fue sencillo conseguir los testimonios de la gente de Pozo Hondo contemporánea de aquel hecho: “El miedo todavía hoy está presente en la población”.

Sobre el aura de santo milagroso que los pobladores del lugar le confirieron a Toconás, el cineasta dice que “los mitos no son historias alejadas de la persona, sino que funcionan como un asidero existencial; están íntimamente ligados a la vida social de un pueblo”.

Para López, el principal reto fue ser lo más fiel posible al relato que quería contar: “Se trataba de mostrar en una historia la historia de muchos hombres y mujeres que son NN antes de que se los declare así y que este relato de dolor no se quedará en el dolor sino que fuera un canto a la vida, esa vida que soñamos y a la que entregamos nuestras mejores energías para que sea un poco mejor cada día. Como siempre, quise dar mi pequeño aporte para contribuir a enriquecer el pensamientos del ser humano”.

El caído del cielo es un documental dirigido por Modesto López, con música original de Juan Falú y de Peteco Carabajal, entre otros. Está coproducido por Ediciones Pentagrama y el Instituto Mexicano de Cultura.