De terror: el perfil siniestro del director de "Jeepers Creepers"
El director Victor Salva fue omitido en la difusión de la tercera entrega de Jeepers Creepers, que llega esta semana a la Argentina. El motivo: un pasado que involucra el abuso de menores y la posesión de pornografía infantil.
Jeepers Creepers: El regreso
, la tercera parte de la popular saga de terror que llega esta semana a la Argentina, se estrenó en los Estados Unidos con un éxito considerable. Un logro milagroso, teniendo en cuenta la poca difusión que se hizo del filme con el fin de ocultar el nombre detrás de la criatura: Victor Salva, controvertido realizador acusado en el pasado por abuso menores y posesión de pornografía infantil.
Salva, originario de California, fue encarcelado en 1989 por abusar de Nathan Forrest Winters, uno de los actores de su filme debut,
Clownhouse
(sobre tres preadolescentes que se ven perseguidos por maniáticos disfrazados de payasos), cuando este tenía 12 años. Inexplicablemente, Salva trabajó tras su condena para Disney en el filme
Powder
(1995), en el que volvió a coquetear con cierto homoerotismo juvenil, para finalmente reconvertirse como realizador de terror en
Jeepers Creepers: El terror existe
(2001), que contó con la producción de Francis Ford Coppola.
La condición de cineasta de género y el bajo perfil vienen amortiguando la condena generalizada hacia Salva, quien sin embargo sigue dando muestras de un carácter inquietante: en la actual
un personaje decía sobre Addi (Gabrielle Haugh), la bella protagonista que en la trama ha sido abusada por su padrastro: “¿Podés culpar al padrastro? Quiero decir, mirala bien. El corazón tiene sus razones”. La escena fue borrada de la edición final. Sin dudas, un trasfondo verdaderamente terrorífico.

