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Cómo es la película que combina filmes argentinos inconclusos

Leandro Listorti estrena en el Malba en Buenos Aires La película infinita. ¿De qué se trata este particular proyecto?

06 de mayo de 2018 a las 02:43 p. m.
Agencia Télam y redacción VOS
Cómo es la película que combina filmes argentinos inconclusos

El cineasta y archivista Leandro Listorti es el autor de La película infinita, un atractivo collage de escenas, secuencias e imágenes de películas argentinas inconclusas que se verá a partir del domingo próximo -y durante todo mayo- en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba), donde propondrá a la vez un juego y un desafío a los espectadores, al colocarlos frente a un relato al cual ellos deberán darle su propio sentido.

Además de recuperar del olvido y el abandono a estas películas argentinas que por motivos diversos nunca fueron terminadas, y cuyas imágenes inéditas podrían trazar una pequeña historia paralela o imaginaria del cine argentino, La película infinita debe su título -según Listorti- a la infinidad de lecturas que habilita, "porque cada vez que la ves se te puede ocurrir que está narrando una nueva historia".

Además de la multiplicidad de sentidos que permite al espectador, el cineasta dijo que la infinidad a la que hace alusión el título de su filme responde también a que "es una película que podría seguir montándose hasta el infinito con otras imágenes. Y además tiene que ver con películas que por ser inconclusas no tienen fin".

La nueva obra de Listorti está construida como un rompecabezas a partir del montaje de fragmentos de 16 y 35 milímetros de películas inconclusas de otros cineastas como Mariano Llinás, Martín Rejtman, Mariano Pensotti, Hugo Gil, Alejandro Agresti, Cristina Fasulino, Hugo Fili y Nicolás Sarquís.

"La idea era no cerrar ni ser definitorios con una historia en particular. Le damos elementos al espectador para que cada uno arme su propia aventura. En algún punto, otra imagen que podría definir a la película es la de muchos rompecabezas mezclados", agregó el realizador sobre la multiplicidad de sentidos -según quién sea el espectador en cada momento- que esos fragmentos ajenos entrelazados pueden provocar.

En la misma línea, Listorti sostuvo que "aún cuando no queramos, inconscientemente tendemos a armarnos una historia y a unir personajes y acciones posibles. Hay algo de no poder soportar un relato tan fragmentado. Y aún cuando sabemos que son fragmentos que no tienen nada que ver entre sí sentimos la necesidad de unirlos para darles un sentido".

Para este nuevo proyecto, el autor de "Los jóvenes muertos" juntó fragmentos de películas que encontró en el Museo del Cine, como Zama (1984), de Nicolás Sarquís, cuyo material fue donado por el propio cineasta a esa institución; que le cedió el coleccionista Fernando Martín Peña; que le aportaron los directores, los productores o sus hijos, e incluso otros que encontró tirados en la calle, como los del filme El grito de Alcorta (1986), de Héctor Tealdi.

"Son todas películas con diferentes niveles de inconclusión. De repente era sólo el material bruto de cámara, con la claqueta y sin ningún tipo de montaje, y en otros casos había películas que estaban montadas y mucho más cerca de concretarse. También hay otras que se empezaron y nunca se terminaron de filmar. Creo que voy a seguir incluyendo material en los próximo años, con lo cual mi película de algún modo también es una película inconclusa", opinó Listorti.