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Cómo es “Bala perdida”, la “Rápidos y furiosos” francesa que es un suceso en Netflix

La película se transformó de la nada en un suceso en la plataforma de streaming. El filme de acción motorizada francés alcanza potencia con pocos y eficaces recursos. 

25 de junio de 2020 a las 10:11 a. m.
Cómo es “Bala perdida”, la “Rápidos y furiosos” francesa que es un suceso en Netflix

Si a Rápidos y furiosos se le quitan las palmeras, los coches de alta gama y los actores de caché oneroso el resultado sería algo parecido a Bala perdida, que ya desde su título anuncia su sorpresiva aparición en la abarrotada concesionaria Netflix.

La película de Guillaume Pierret apunta a la eficacia unidireccional del thriller de acción con la firmeza y determinación de quien pone primera sin considerar detenerse. Los recursos son fijos y necesarios como los de un taller mecánico: pocos personajes y locaciones, buenos que la juegan de malos y viceversa, alineado y balanceado entre escenas de a pie y sobre ruedas y ante todo una sensibilidad fluctuante en el manejo narrativo.

Todo es simple como una tuerca pero con el aceite bien administrado: Lino (Alban Lenoir) es un as del volante que junto a su compinche Quentin (Rod Paradot) se dedica a la ilegalidad motorizada con fines casi deportivos. Tras un fallido golpe en una joyería, Lino es reclutado por el policía Charas (Ramzy Bedia) para aportar sus talentos en una misión especial.

Cuando el corrupto agente Areski (Nicolas Duvauchelle) mate al conciliador Charas de una “bala perdida” será Lino quien cargue con el impulso de vengarlo a la vez que las autoridades acechan de nuevo sobre sus espaldas.Con un buzo encapuchado que reza “Orgullo o muerte”, el protagonista rastrea la prueba del crimen adulterado en una cruzada breve y salvaje en la que arrecian balazos, tiros de escopeta y agarres cuerpo a cuerpo.

Implacable en su físico modesto, Lino se saca atacantes de encima como un increíble Hulk recién transformado; el don del debutante Pierret es hacerlo verosímil. La oficial Julia (Stéfi Celma) y la jefa Moss (Pascale Arbillot) serán por otro lado las cómplices benévolas y solitarias del antihéroe en una trama cargada de masculinidad embravecida.

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Lejos del lugar común efectista pero sin perder cualidad genérica, Bala perdida es más lenta y dócil de lo que augura la vertiginosa cilindrada de estos tiempos: un ajustado naturalismo de automóvil retro hace sonar los puñetazos como embistes reales, que el fuego arda con llama propia y que las persecuciones de asfalto se presten a una metálica ley de gravedad.

El armazón es compacto y no precisa de tuneados y anabólicos (ni alabanzas inmerecidas), y como toda pieza industrial es un reflejo del universo en el que circula: uno en donde la justicia anhela desesperadamente su hangar.

Ficha

Bala perdida. Francia, 2020. Guion y dirección: Guillaume Pierret. Con: Alban Lenoir, Nicolas Duvauchelle y Ramzy Bedia. Duración: 92 minutos. Calificación: Apta para mayores de 16 años.