Los cinéfilos invaden la ciudad
Los ciclos de distintos cineclubes de Córdoba tienen una oferta variada y tentadora para esta semana.
Sólo falta que empiece el legendario cineclub La Quimera para que la vida cinéfila de la ciudad (y la provincia) alcance su esplendor. La cartelera comercial de esta semana es un poco más de lo mismo, pero la oferta alternativa es apabullante: un ciclo dedicado a una mente brillante como Chris Marker, otro focalizado en el genio cinéfilo de Brian De Palma y excelentes reposiciones en todos los espacios que no le rinden pleitesía al cine reducido al consumo de pochoclo y nachos.
La niña del sur salvaje, de Benh Zeitlin, fue una de las sorpresas de Sundance y de Cannes el año pasado. ¿Realismo mágico anglosajón? Puede ser. Al menos este retrato poderoso de la pobreza estadounidense, que toma la experiencia de una niña de ocho años (notable trabajo de Quvenzhané Wallis) como el punto de vista del filme, lleva en su propuesta esa lógica representacional donde la fantasía funciona como una defensa psíquica frente a una realidad inasimilable. El relato transcurre en alguna zona rural de Luisiana, y si bien la trama es mínima (la supervivencia de un padre con su hija en una zona irreconocible de los EE.UU.), las elecciones formales de Zeitlin y la mera presencia de la niña poco tienen que ver con un cine inexpresivo y económico. (En el Cine Teatro Córdoba, 27 de Abril 275, del jueves al domingo; también se exhibirá Moacir, de Tomás Lipgot).
La otra chica del sur proviene de Corea, pero no es una niña sino una mujer de unos 40 años, Lim, alguna vez un ícono de la reunificación de las dos Coreas, a fines de la década de 1980. La chica del sur, el extraordinario filme de José Luis García (Cándido López: Los campos de batalla) es la historia de un encuentro fortuito entre el director y esta chica del sur (primero en Corea, en 1989, y 20 años después en Corea y en Argentina), que funciona como apunte lúcido sobre la política y los cambios de mentalidad tras esa fecha clave en la historia contemporánea: 1989, o la caída del Muro de Berlín. (Del jueves 28 al sábado 30, en el Espacio Incaa Km 725 de Unquillo, San Martín 1505).
El domingo, también en el Espacio Incaa de Unquillo, se verá por primera vez en el país El lugar del hijo, de Nicolás Nieto, producido por una figura clave del cine independiente vernáculo, el cineasta Lisandro Alonso. Tanto el director como el productor estarán presentes en la función (a las 22; a las 20, Alonso y Nieto participarán de un debate en torno al cine contemporáneo).
Cinéfilos al ataqueCinéfilo Bar (San Juan 1020) vuelve con todo. Los programadores demuestran un gusto refinado y diverso en sus propuestas: películas clásicas, rockeras y cinéfilas se exhiben de lunes a viernes. Sin duda, Macao de Josef von Sternberg y Saint Jack de Peter Bogdanovich, que se exhiben este jueves a las 19.30 y 22 respectivamente, son casi obligatorias para el cinéfilo. Sin embargo, pocos cineastas han demostrado una cinefilia rabiosa como la de Brian De Palma.
Hoy, a las 20.30, el foco dedicado al director arranca con Blow Out, uno de sus mejores títulos, donde un joven John Travolta interpreta a un sonidista de un estudio cinematográfico que al ser testigo de un accidente (o un asesinato) se verá envuelto en una trama policial. La secuencia previa al accidente y la reconstrucción reiterada de éste a través del audio captado azarosamente por el personaje de Travolta muestran la inteligencia formal del director y su cabal conocimiento del arte cinematográfico. De Palma reivindica el poder del sonido frente a la imagen, una posición minoritaria a la hora de hablar y pensar sobre cine.

