Cineclubes: Masculino, femenino
Esta semana, muchas películas del circuito alternativo giran en torno a la "naturaleza" de los géneros. Un repaso por las alternativas en diversas salas.
Los jungianos dirán sincronicidad, los freudianos simplemente apelarán a la razón y dirán azar. Esta semana, muchas películas del circuito alternativo giran en torno a la "naturaleza" de los géneros. El deseo en la mujer y los misterios de la identidad femenina; y también la perplejidad de los hombres frente al deseo femenino.
El núcleo de La cautiva, dirigida por la eximia cineasta belga Chantal Akerman, película inspirada en el quinto libro de En busca del tiempo perdido, es fundamentalmente un estudio preciso sobre la obsesión de un hombre adinerado que no puede soportar no saber qué siente, piensa y desea la mujer a la que supuestamente ama. La perplejidad de Simon se explicita desde el comienzo: mira una película en súper 8 donde su enamorada juega en la playa con otras amigas. Su plenitud y libertad le resultan incomprensibles.
¿A qué responde ese bienestar en el que él no participa? A continuación, una ineludible cita cinéfila sobre el misterio de la femineidad: como si se tratara de una remake de Vértigo, Simon persigue a Ariane primero en auto y después a pie. La vigila mientras duerme y se baña, controla sus actividades de ocio y sus amistades, pero jamás sabrá qué piensa. Película fascinante por su tema y admirable por la composición simétrica de todos sus planos y su uso exquisito de música extradiegética para ciertas escenas, La cautiva es otra prueba irrefutable de que Akerman es una gran cineasta. (Jueves 15, a las 20.30, en el Cineclub La Quimera, Teatro La Luna, Pasaje Escuti 915).
La ventana indiscreta es una de las tantas obras maestras de Hitchcock. Su mérito específico es comunicar directa e indirectamente la quintaesencia de todo espectador de cine: el voyerismo. El personaje de James Stewart, un fotógrafo, está momentáneamente inválido tras un accidente de trabajo, como deja en claro la primera secuencia sin apelar a texto alguno. Es verano, y mientras espera el alta su único placer posible es observar a sus vecinos por la ventana. Es un microcosmos diverso, no exento de peligros. Virtuosa y elegante, la coincidencia entre la mirada de Stewart y la del espectador hace olvidar que todo transcurre en un departamento.
Y en ese espacio reducido, a pesar de que el héroe está inmóvil, La ventana indiscreta se transforma en una película de acción, aunque el subtexto pasa por la relación entre el personaje de Stewart y Grace Kelly, otro caso de desentendimiento de género. (Hoy a la 18, en el Cineclub Municipal Hugo del Carril, Bv. San Juan 49).
Mujer y espejoEn plena consonancia con los filmes de Hitchcock y Akerman, Cornelia frente al espejo, la tercera película de Daniel Rosenfeld, puede ser "leída" como una indagación poética sobre la subjetividad femenina. Como La cautiva, está basada en una obra literaria. Si bien el cuento homónimo de Silvina Ocampo se reproduce literalmente, la puesta en escena trastoca la abstracción de este origen literario en un filme que oscila entre el trance y el sueño.
Cornelia también intenta descifrar los resortes de su identidad. Algunos personajes tendrán esa función, e incluso un viejo amor volverá a aparecer en escena. Este jueves 15, a las 19.30, en el Espacio INCAA de Ciudad de las Artes (después de la función habrá una charla con el director y la psicoanalista Diana Paulozky). Además, el miércoles a las 20.30 se proyectará la película en el Espacio Incaa, Km 555, de Villa María, en el marco de la tercera edición del Festival Internacional de Literatura de Córdoba, con la presencia del director Daniel Rosenfeld.
Más HerzogCinéfilo Bar (Bv. San Juan 1020) ha programado la secuela de En el abismo, el primer intento de Herzog de entender las incongruencias morales de la pena capital, la cultura disfuncional y delirante que la sostiene y un sistema jurídico imperfecto. En On Death Row, Herzog examina distintos casos, entre ellos el de una mujer. Una vez más, su modo particular de entrevistar a los condenados habilita una intimidad con todos ellos donde con ocasionales cavilaciones metafísicas se supera la psicología meramente confesional. Y EE.UU. se revela como un país estructuralmente violento: la naturalización de la posesión de armas es sólo un rasgo de su barbarie. (Lunes 12, a las 20.30).

