Cineclubes en Córdoba: la tentación religiosa
El circuito de los cineclubes ofrece esta semana la posiblidad de ver en pantalla por primera vez en Córdoba la película “Los Salvajes”, de Alejandro Fadel.
Era el estreno más esperado del Bafici 2012, y se verá ahora en Córdoba en el Cineclub Municipal Hugo del Carril, desde el jueves hasta el domingo.
Los salvajes, la ópera prima de Alejandro Fadel, se sabía de antemano, era una película formal y temáticamente ambiciosa. La recepción en el festival capitalino fue ambigua, pero quien la programó un mes después en la Semana de la Crítica, sección paralela del festival de Cannes, no dudó ni un segundo. Aquí había un cineasta, una mirada. A fines de mayo, el filme ya cosechaba un premio internacional.
Cinco en fugaDesde el comienzo se puede verificar una apuesta y una propuesta. Cinco jóvenes se escapan de un correccional de menores. La fuga dura unos siete minutos, y en ese escaso tiempo narrativo ya se perciben algunas decisiones de puesta en escena y un tema específico a explorar. En plena huida habrá un muerto. El disparo y la caída del cuerpo se ven en un plano general. La violencia, durante toda la película, se filmará de un modo específico.Y también desde que empieza, Los salvajes avisa cuál será su tema por excelencia: la experiencia religiosa, un retrato más allá del dogma y más allá de la institución. Se trata de filmar el carácter primitivo de la fe, algo que sobrevuela siempre en este relato inclasificable.
-¿Cómo concebiste "Los salvajes"?-Antes de tener algún indicio de la historia, los personajes o el tema de la película, lo único que tenía claro era qué paisaje iba a oficiar de marco a la historia que ahora había que inventar. Decidí también que esos paisajes se iban a atravesar a pie, y que la película y nosotros como equipo técnico íbamos a transitar un viaje similar al que habíamos elegido para los personajes. Recién entonces descubrí que esa caminata era una peregrinación religiosa, y ahí apareció lo que iba a ser el tema central del filme. No desde un lugar literario, es decir, cómo narrar un cuento místico, sino puramente formal: cómo filmar hoy lo sagrado.-Es notable el trabajo con los actores. ¿Cómo los elegiste?-Lo único que tenía claro era que los chicos que interpretaran a los personajes debían tener la menor experiencia previa posible frente a las cámaras. Había algo de la verdad de la película que iba a surgir a partir de sus experiencias. No porque la película indagara sobre sus vidas sino porque en sus cuerpos y en su modo de hablar estaba parte de lo documental que el filme precisaba. Con los años quizás sea este registro lo único que importe en la película.
-¿Cómo se te ocurrió incluir en el elenco a Ricardo Soulé?-Un día de casualidad encontré una foto de Soulé con un halcón peregrino montado en el brazo. Investigué un poco y descubrí que era el vicepresidente de la Asociación Argentina de Cetrería. En ese momento de la película la historia giraba alrededor de un pájaro. No había demasiadas dudas. Lo llamé, tomamos una cerveza y le propuse sumarse.
-Los cinco personajes van abandonando paulatinamente la película justo cuando alcanzan cierto protagonismo. ¿Por qué?-Mientras escribía imaginaba una película que fuese vaciándose, desprendiéndose de la narración y de los personajes. Siempre me interesaron aquellas películas que generan en el espectador incomodidad en el punto de vista.
Estreno en CinéfiloDurante octubre en Cinéfilo Bar (San Juan 1020, casi esquina Mariano Moreno), en el marco del ciclo de "Estrenos Nacionales", se verá Sip\'ohi - El lugar del Manduré de Sebastián Lingiardi, quien estará en la presentación de este jueves, a las 20.30. La pelicula, que fue premiada en Francia, podrá verse todos los jueves del mes, a la misma hora.

