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Cineclubes en Córdoba: Argentina en fotogramas

Docta cine ofrece varias alternativas de buenas películas argentinas. Habrá retrospectivas de Leonardo Favio y Hugo del Carril, entre otros estrenos nacionales.

12 de septiembre de 2011 a las 08:03 p. m.
Roger Koza
Cineclubes en Córdoba: Argentina en fotogramas
Las aguas bajan turbias (1952)

ESPECIAL Como si se tratara de una conjunción de planetas en el mapa estelar de un astrólogo convencido de su supuesta ciencia, los programadores de varios cineclubes parecen favorecer la suerte que merece la gesta de Juan José Gorasurreta y la primera edición de Doctacine, que empezó ayer. En efecto, esta semana la gran alternativa cinematográfica a los superhéroes, a los viajes narcisistas en píldora, a los monos inteligentes y a los amigos que van más allá de su amistad, es pasearse por lo mejor del cine nacional (y popular), aunque no sólo son los cineastas argentinos los que miran a la Argentina. Un viejo maestro En Doctacine 2011 se podrá ver una retrospectiva del cineasta Hugo del Carril. En él, el peronismo tuvo a uno de sus primeros cineastas (después vendrían Favio, Solanas y ahora Caetano, entre otros), pero sus películas exceden al "movimiento". El negro que tenía el alma blanca (1951), La Quintrala (1955), Esta tierra es mía (1961) forman parte de la programación, pero la cita indiscutida para el cinéfilo y el curioso es sin duda Las aguas bajan turbias (1952), título fundamental en el que se entrecruzan magistralmente una historia de amor (melodrama) y una rebelión popular (crítica social) en un contexto de explotación en unos yerbatales del Alto Paraná. Los filmes de Hugo del Carril se podrán ver desde hoy hasta el jueves 15, a las 15, en la sala mayor del Espacio Incaa de la Ciudad de las Artes. Otro viejo maestro No hay duda de que Leonardo Favio es uno de los grandes cineastas del cine vernáculo. El prejuicioso podrá creer que se trata de un cantor melódico más que un cineasta, y no faltará quien sostenga que Favio es un cineasta proclive al kitsch y al sentimentalismo populista. Lo cierto es que el cine de Favio es esencialmente popular, pero, a su vez, ostensiblemente moderno y sofisticado. Ver todas las películas en sala y con público es de por sí una experiencia, pero, si se trata de elegir un título, alcanzaría con ver (y maravillarse con) El dependiente (1969): su historia mínima (un empleado de una ferretería espera heredar el negocio de su patrón mientras se enamora de una bella mujer) no impide que Favio experimente con el lenguaje cinematográfico (algunos travellings son gloriosos), ni que esta película, que bien podría anticipar algunos climas del cine de Lynch, retrate el malestar y la violencia en su expresión más íntima y política, que se da siempre en la trama de las relaciones (humanas) de poder. Jueves 15 a las 20.30 y sábado 17 a las 23, en el Cineclub Municipal Hugo del Carril, San Juan 49. Las otras películas de Favio se exhibirán en varias funciones, de jueves a domingo. Buenos Aires y Wong Felices juntos, la mejor película de Wong Kar-wai ( Con ánimo de amar ), transcurre en Buenos Aires y es una historia de amor homosexual entre dos inmigrantes chinos. Wong parece un sismógrafo discreto pero eficiente: aquí se anticipa a los flujos migratorios, ese nomadismo global disperso pero ubicuo que viene alterando la conformación de las grandes metrópolis, fenómeno característico del fin de milenio. Wong filma Buenos Aires y el tango desde una perspectiva absolutamente original; su película es quizás el mejor retrato de la vida porteña y el barrio de La Boca. Piazzolla y Frank Zappa acompañan musicalmente algunos pasajes inolvidables de un filme cuya tristeza y violencia son continuas y parejas, pero jamás definen del todo su grandeza, que excede a esos estados de ánimo. El filme será presentado por el crítico Fernando Pujato, y pertenece al ciclo organizado por Cinéfilo Bar sobre los mejores filmes de la década de 1990. Viernes 16, a las 21, en Cinéfilo Bar, bulevar San Juan 1020. El tango según Saura Coreografías de tango y la historia de un director (interpretado por Miguel Ángel Solá) que prepara una película de tango y que viene de romper un vínculo amoroso y no deja de seducir a sus bailarinas: esos son los elementos de esta película dirigida por Carlos Saura en la que el director español deja constancia de su interés por registrar la danza casi en una veta documental. Eso sí, lo hace sin renunciar del todo al artificio y al imperativo narrativo. En el Cine Teatro Córdoba, ubicado en 27 de Abril 275, a las 20.30, del jueves 15 al domingo 18; también se repone el reciente estreno El mundo según Barney , dirigida por Richard J. Lewis, a las 18.15 y a las 22.40.