Cineclubes: El arte de la memoria
En el circuito alternativo se destaca el ciclo dedicado al cineasta chileno Patricio Guzmán y dos filmes sobre el desamor y el crimen.
Ninguna de las películas que se verán en los cineclubes a lo largo de la semana están relacionadas con el filósofo antiguo Giordano Bruno, que acuñó, antes de su visita purificadora a la hoguera, el concepto de "arte de la memoria". Pero, si se trata de encontrar un patrón que, directa e indirectamente, las conecte, la memoria es un operador en casi todas las películas programadas esta semana en el circuito alternativo.Memoria restaurada Vuelve tardíamente el cineclub más veterano de la provincia: La Quimera. Juan Jose Gorasurreta y sus huestes arrancan con un ciclo dedicado al gran cineasta chileno Patricio Guzmán. Y eligen como película de apertura un filme extraordinario: Nostalgia de la luz. Este ensayo cosmológico y político sobre la memoria y la dignidad humana en clave materialista empieza con unos magníficos planos fijos sobre unos telescopios monumentales en el desierto de Atacama. Allí, varios científicos de todo el mundo intentar leer el pasado del cosmos. Es un lugar ideal, un súper wifi estelar capaz de sintonizar con las memorias del universo. ¿Arqueología cosmológica?Se trata de entender el pasado físico del mundo, interrogar la materia difuminada como recuerdo. Guzmán confiesa su pasión por la astronomía, un hobby interrumpido por un cambio histórico en las coordenadas sociopolíticas del mundo y de Chile. Después de los '60, la contemplación cósmica quedó diluida en el pretérito mundo de las inquietudes infantiles, pues la naturaleza del mundo en aquel entonces había mutado para siempre: el discreto sosiego de un orden social sin conflictos ("los políticos caminaban sin guardaespaldas") había sido reemplazado por un viento revolucionario, un fenómeno sociológico más que geológico y cosmológico; nacía otra conciencia política, sugiere la voz en off del propio director.
La historia que relata la película es conocida: después del ‘73, Augusto Pinochet instauró un nuevo orden, y con él se impuso un modo de concebir la historia y también, un modo de invocarla.
Nostalgia de la luz es una deconstrucción de ese régimen de evocación y conmemoración instituido en tiempos de un dictador cuyos efectos persisten en el presente.
La tesis de Guzmán se enuncia después de recoger evidencia: quienes tienen memoria pueden vivir en el tenue presente; quienes no la tienen se condenan a vivir en ningún lado. El lazo entre geología y cosmología por un lado y la historia política por el otro está dado por el espacio físico elegido para embestir la memoria colectiva de un pueblo. El desierto de Atacama, visto aquí tanto desde un plano cenital como en primerísimo plano, es una zona ideal para la investigación científica de los cielos, pero allí también, nos informa Guzmán, existió un campo de concentración. Se podrá ver el jueves a las 20.30, en el Teatro La Luna, ubicado en Pasaje Escuti esquina Fructuoso Rivera.Memorias frágilesLa quise tanto de Zabou Breitman empieza justamente como un ejercicio de memoria. Una mujer joven se acaba de separar. Curiosamente, será el padre de su ex marido quien, a través de un relato nostálgico sobre un viejo amor suyo, intentará conjurar los dolores de una separación. La hora del crimen, de Giuseppe Capotondi, funciona, en algún sentido, como un rompecabezas de recuerdos después de que una bala atraviese la cabeza de una mujer en su primera salida importante con su reciente enamorado. El filme juega con la propia percepción del espectador: ¿estamos viendo los recuerdos de un muerto, un duelo o algo más? En este policial heterodoxo no todo es lo que parece y no todo es como se recuerda. El doble programa se verá del jueves 17 al domingo 20, en distintos horarios, en el Cine Teatro Córdoba, 27 de Abril 275.
La muerte de LeninEn Argentina sólo se estrenó El sol, el extraordinario retrato de Hirohito, uno de los filmes de la serie del director ruso Alexander Sokurov sobre figuras del poder del siglo XX. Taurus reconstruye los últimos días de Lenin. A pesar de que Sokurov no es precisamente un admirador de la revolución, su acercamiento a Lenin es ligeramente piadoso. Como en toda la obra del director, la puesta en escena es de por sí un viaje de luz y sombra y una experiencia sonora, lo que excede su agenda política crítica. Se verá hoy a las 20.30, en Cinéfilo Bar, bulevar San Juan 1020

