Cinco razones de Alejandro G. Iñárritu, director de "El renacido"
El director mejicano comenzó en radio y lentamente viró hacia el cine. Hoy es uno de los realizadores más respetados y premiados. El Renacido es su último trabajo.
Al agua. Con 17 años, Alejandro G. Iñárritu se trepó a un barco carguero y se hizo a la mar. El joven mejicano quería conocer el mundo y se fue fregando cubierta sin chistar para poner una pata en Europa. Repitió la experiencia dos años más tarde para conocer África. De regreso en México, se puso a trabajar en una estación de radio. Pronto pasó de poner música a ser el tipo que toma las decisiones. Ahí se da todos los gustos, desde entrevistar hasta componer música para películas. Años después reconoció que la música jugó un papel más importante que el cine en su formación. Pero lo mejo todavía estaba por llegar.
Ladran, Sancho. En la década de 1990 crea la productora Z Films y empieza a coquetear con proyectos audiovisuales. Hace tele y se forma con estudios complementarios hasta que, antes de cambiar de siglo, se anima al primer largo. Amores perros se estrena en Cannes en 2000 y deja a todo el mundo de cara. La gente se entera de que hay un mejicano que filma lindo, se enamora de la película y de un tal Gael García Bernal. La cinta pasa derecho a la nominación al Óscar como Mejor Película Extranjera. No hay vuelta atrás para Iñárritu, que casi sin querer se ha metido en la gran industria.
Grandes ligas. Los amores perros le valen un aluvión de fichas. El formato de historias cruzadas le permite explorar otros argumentos en sus nuevos trabajos, 21 gramos, con un casting mansito compuesto por Sean Penn, Benicio Del Toro y Naomi Watts. Al año siguiente el director se despacha con Babel, una torre fílmica filmada en tres continentes, cuatro países y cuatro idiomas diferentes, con Brad Pitt, Cate Blanchett y Gael García Bernal. La Academia le enchufa siete nominaciones para los Oscar y lo convierte a la vez en el primer cineasta mejicano nominado a un Óscar como Mejor Director.
Hablemos claro. Entre 2008 y 2009 Iñárritu vuelve a su lengua madre y con el español Javier Bardem como protagonista se manda la exquisitamente triste Biutiful, en cuyo guion intervienen Nicolás Giacobone y Armando Bo, un triunvirato que sienta las bases para lo que será el batacazo próximo, Birdman. Biutiful le permite a Bardem ganar el premio a Mejor Actor en Cannes, pero además la cinta recibe dos nominaciones al Óscar como Mejor Película Extranjera y una nominación por Mejor Actor. Los astros empiezan a alinearse sobre Iñárritu, que se vuelve el amo con Birdman. La gente lo ama. Es el hombre.
Mirada a las raíces. Este año, el estreno de El Renacido trae doble expectativa. Dirigida por Iñárritu y con guion a cuatro manos con Mark L. Smith, la película protagonizada por Leonardo Di Caprio narra las peripecias de un hombre en un entorno salvaje cuando las culturas indígenas y de los colonos chocaban en el siglo 19. En una narración lenta pero con permanente acción puesta en el periplo de la supervivencia y la justicia, la película tiene la friolera de 12 nominaciones al Oscar. Tal vez le toque al Mejicano festejar su segundo Oscar consecutivo como director y Di Caprio reciba su demorada estatuilla.

