Boom de reediciones
No es un filón novedoso, pero está lejos de aquietarse: la industria discográfica no para de reeditar gloriosos discos rockeros del pasado. En algunos casos, para atender aniversarios redondos; en otros, porque hay derechos sobre materiales de solistas o grupos que siguen vigentes (vivos o no); y, en los menos, por la misma voluntad de los artistas. Este gesto "retro" se ha traducido el año pasado en remasterizaciones, outtakes (tomas alternativas de canciones publicadas), temas desconocidos, ensayos, discos complementarios con shows en vivo, compilados de gemas de distintos discos para dar con un intento de antología. Todos los recursos, todos.Y en un año en el que, además, los grandes héroes se manifestaron inquietos. Revisemos: Bob Dylan publicó Tempest; Neil Young, su doblete Americana / Psychedelic pill; Patti Smith, su referenciado más reverenciado Banga; Leonard Cohen salió con un inquietante Old ideas, que representó mediante shows de más de tres horas, y Bruce Springsteen acercó el tono justiciero de Wrecking ball. También The Rolling Stones propusieron dos excitantes nuevos temas en el marco de una rigurosa antología de temas para ponerse (otra vez) en marcha en la celebración de su 50º aniversario como grupo. OK, ninguna revolución es posible reavivando la gloria pasada, y menos cuando la vieja guardia tiene los estímulos tan al tope. Sin embargo, esta liquidez de gemas de un pasado fulgurante no significa necesariamente que no haya nueva música, ni agitaciones contraculturales tendientes a subvertirlo todo. Pero convengamos que estos productos revivalistas tienen su encanto y, por otra parte, permiten a las nuevas generaciones una aproximación a obras claves de una cultura ya sexagenaria.Más allá de que la instancia de reedición siempre estuvo activa, que se haya acrecentado últimamente quizás tenga que ver con la decisión de nombres propios gigantes de actualizar toda su discografía, cuando se empieza a sospechar que la venta de material tangible se volverá una rareza en un futuro cercano. The Beatles lo hicieron el 09/09/09. Pink Floyd un año más tarde, con el atractivo de algunos títulos en versión "inmersión", cajas carísimas que sumaron merchandising más variedad de mezclas (surround, cuadrofónica) y material audiovisual, en CD, DVD y Blu-ray. Queen imitó la iniciativa pero por etapas, a propósito del 40º aniversario de su formación. Los familiares de Hendrix y Zappa curaron con responsabilidad legados valiosísimos. Y todo parece indicar que en el 2013 en curso será Led Zeppelin el grupo que dispondrá todos sus títulos con mejoras de audio. De hecho, Jimmy Page ha comunicado a los cuatro vientos que está trabajando en ello. A continuación, mi selección.
Nevermind (1991). La reedición del fundamental disco de Nirvana se impulsó al momento de cumplirse el 20º aniversario de su publicación. En la Argentina, llegó en formato "disco doble": el primero, tiene el original completo con audio mejorado más sus correspondientes lados b; el segundo propone sesiones previas en el estudio The Smart (con Chad Channing en batería) de Madison, un ensayo en The Boombox de Tacoma y dos temas de las BBC Sessions.Never mind the bollocks (1977). ¿Hay algo más influyente que esta suprema obra de arte de los Sex Pistols? Más allá de la respuesta, en 2012 se reeditó para cumplir con su 35º aniversario. También en formato de disco doble. El primero tiene al original tal cual lo conocíamos pero remasterizado y con el agregado de cuatro lados b; el segundo, un show en vivo en Estocolmo y parte de otro en Winten Gardens. El booklet revela detalles de producción importantísimos.Stay with me (1970- 1973). Antología de Faces, el grupo que compartieron Rod Stewart y Ron Wood en el lapso de tiempo indicado. En cuanto desprendimiento de The Small Faces, hizo mucho en ese corto período. Y todo de excelente factura rhythm & blues y caliente rock & roll. La edición, de disco doble de 36 canciones, acerca todos los clásicos, inéditos en vivo durante un show en Nueva York y un texto con tono enciclopedista del periodista David Fricke.Electric warriors (1971). Increíble la actualidad de este disco de T Rex, cuya remasterización, a cargo del respetado Tony Visconti, fue alentada por el 40º aniversario de su salida al mercado. Además de consagrar definitivamente a Marc Bolan como tótem glam, la obra destaca a Get in on, el tema que Bolan interpretó en TV con zapatos con plataformas, el pelo alborotado, brillantina en los pómulos y una boa de plumas sobre los hombros.Countdown to extinction (1992). La celebración por el 20° aniversario de esta Biblia apocalíptica de Megadeth, se tradujo en reedición de disco original más otro con show en vivo y en una gira global que pasó por Córdoba en el marco de una cita histórica. En esa oportunidad, Dave Mustaine y los suyos tocaron de punta a punta este disco, y con un gesto interpretativo muy comprometido con el mensaje: el ser humano es una amenaza para el ser humano. ¿Alguien puede contradecir al colorado Mustaine?L. A. woman (1971). Otro 40° aniversario. En este caso, del sexto disco de The Doors, que, en su momento, representó una vuelta a las raíces bluseras pero que, sin embargo, preservó gemas de psicodelia ensoñada como Riders on the storm. Concebido antes del autoexilio de Morrison desmejorado en París, el álbum se reeditó con el original acompañado por otro de versiones alternativas y un tema nuevo (She smells nice). También tiene un texto de David Fricke. The Velvet Underground & Nico (1967). Es la obra más añeja de las presentadas aquí pero, quizás, la que mejor resistió el paso del tiempo. Y la más influyente, por qué no. Realizada por los artistas del título, en su época avisó que Nueva York se miraba el propio ombligo y que no reparaba en las obras contemporáneas del rock inglés. Disonancias, cuelgues, odas a dealers y a drogas específicas, subversiones en todas sus formas. Un manifiesto que Andy Warhol supo acompañar.Slowhand (1977). Es el quinto solista de Clapton (cuyo título aludía al apodo irónico que el británico se ganó en tiempos de Yardbirds: "mano lenta", cuando sus solos eran lisérgicos e incontinentes) y acaso el más resonante. ¿Razones? Tiene a Cocaine y Wonderful tonight. La reedición por su 35° aniversario llegó como doble de original más material inédito, y otro disco con show en vivo (ofrecido en abril de 1977, en Hammersmith Odeon, con I shot the sheriff en el repertorio). En todos los casos, se oye a un Clapton excelso. Nuggets (1965-1968). El subtítulo de esta indagación de Lenny Kaye, guitarrista de Patti Smith y escritor, lo dice todo "Original artifacts from the first psichedelic era". El notición es que Warner acaba de reeditar la versión primaria del relevamiento que hizo (y hará para aquel que no lo tenga asimilado) las delicias del amante del garage y la psicodelia por vía de aturdimiento. Es un solo disco de 27 temas de bandas no tan promocionadas en aquel momento y que, desde hoy, reciben mimos en cuanto formaciones de culto. La cuota enciclopedista del booklet la aporta el mismo Kaye.The pearl sessions (1971). En octubre de 1970, Janis Joplin afrontó una buena sesión de estudio y decidió salir de copas. Estaba contenta, el disco en el que trabajaba iba a ser una bomba y decidió celebrarlo. El tema que encontró la muerte en plena caravana. Entonces Pearl, la obra en cuestión, se tuvo que publicar como póstuma. Encontró el éxito de modo inmediato, venciendo al morbo con blues exquisito. Al cumplir 40 años, el disco se resignificó, ya que se reeditó como doble con masters en mono y las sesiones previas al corte final

