Terapia gestáltica y constelaciones: Soñar no cuesta nada, pero sirve para mucho
La parte más genuina de las personas se expresa en los sueños y por lo mismo, ayudan al autoconocimiento. Las terapias gestáltica y de constelaciones familiares permiten comprender los conflictos que representan y a encontrar mecanismos de solución.
EspecialAl dormir y mientras los ojos se mueven de un lado a otro, el cerebro trabaja en la construcción de nuestros sueños, que es el momento de mayor descanso del cuerpo y de la mente.Soñar es necesario para vivir, para conocerse más a uno mismo e intentar resolver las paradojas que nos pone la vida. Los sueños tienen la potencia de mostrar en imágenes la expresión de deseos, miedos, conflictos y, a veces, sólo posibilidades. Por más que uno se levante pensando "qué loco el sueño que tuve", con situaciones y escenarios que resultan insólitos o porque aparece gente desconocida, ese material representa simbólicamente alguna cuestión fundamental de la persona y de sus vínculos.Los sueños construyen hipótesis de lo que puede ocurrir en una situación; son proyecciones a futuro que elaboramos con nuestros esquemas mentales estructurados en el primero y segundo año de vida. Esos esquemas conforman nuestra personalidad y determinan la manera en que cada ser humano entiende la realidad y se enfrenta al mundo. Por eso, mientras soñamos nos entregamos al telón de fondo más íntimo y estructural de nosotros mismos y allí incorporamos datos y experiencias del presente.Comprender lo que representan nuestros sueños nos proporciona información clave para desanudar conflictos que permanecen enmarañados en el inconsciente. Afortunadamente, las imágenes nocturnas también nos relatan momentos de felicidad.Sobre estos temas transcurrió recientemente el seminario-taller Los sueños como expresión de lo familiar, que dictó la psicóloga catalana Mireia Darder, desde un abordaje gestáltico y de constelaciones familiares, organizado por el centro terapéutico Tendiendo Puentes, que dirige Stella Maris Vera.Tras una introducción teórica, la disertante propuso a los más de 80 asistentes que cada uno contara a otros un sueño en una frase, sin importar quién fuera quién.Así transcurrió la entrada en calor para luego incentivar a soñadores voluntarios a relatar alguna producción nocturna seleccionada de lo más reciente, que derivó en un viaje por sueños propios y prestados, donde hubo directores y actores que representaron la película del protagonista, bajo las intervenciones de la especialista.Lo simbólico en escenaA diferencia de lo que propuso Freud sobre la necesidad de interpretar los sueños, en el enfoque gestáltico se dramatizan esas imágenes cargadas de símbolos absolutamente personales y cuyo significado depende del esquema mental y de los sucesos presentes de cada individuo.En puro español, Darder explica la metodología del trabajo terapéutico: "Se coge un sueño y se lo dramatiza y si hay un grupo cada uno representa a una persona del sueño. El que soñó hace de director y coloca a las personas en el rol que les corresponde, como si fuera una película".El trabajo se enriquece desde la perspectiva de las constelaciones familiares que creó el filósofo y teólogo alemán Bert Hellinger. La constelación es la imagen que cada uno tiene de su familia, su propio dibujo de relaciones que da cuenta del papel de sus integrantes y del modo que están enlazados a través de generaciones."Los sueños hablan de un esquema interno de cómo vemos el mundo, en el que acostumbran estar involucradas las relaciones –explica Darder–; y por tanto, las relaciones familiares porque fue donde aprendimos los vínculos".Habitualmente los sueños representan cuestiones no resueltas y muchas veces son inconclusos. "Entonces, en constelaciones se arma la imagen con representantes de la familia y se deja que se muevan solos y encuentren una solución al conflicto", apunta la psicóloga."Hellinger encontró –agrega– que cuando uno escoge representantes los coloca en un espacio según su imagen interna y así se arma una constelación. Los personajes actúan como actuarían los miembros de la familia y esto se da espontáneamente".La técnica también se aplica en situaciones que tengan que ver con relaciones laborales y sociales.Reacomodar lazosTrabajar con representantes facilita las cosas ya que no tienen actitudes parapetadas y mediante el movimiento encuentran una solución al problema que tiene la familia. En cambio, los verdaderos parientes suelen tener mucha resistencia y esto traba la resolución de conflictos.La persona que ha planteado el problema, trabajando de esta manera lo ve y tiene una nueva comprensión del conflicto familiar, una nueva imagen y por tanto su actitud cambia."Si la persona integra como suya la nueva imagen, la llevará a la familia y afectará a todo el sistema, y esto habitualmente genera cambios", señala Darder.Además, la terapia consigue modificar los carriles por donde transcurren los sueños. Al comprender una situación, hace que uno no esté repitiendo siempre los mismos circuitos y que pueda circular por otros distintos y con más recursos propios, tanto de día cuanto de noche."A veces, un sueño bien trabajado es toda la terapia que necesita una persona, porque allí aparece nítidamente cómo ve el mundo", concluye la psicóloga.Manual atrapa-sueñosLos sueños son volátiles, apenas si los recordamos cuando comienzan a esfumarse y no los retenemos más. Esto se debe a que estamos programados biológicamente para olvidarlos. Por lo tanto, si te interesa conocerte mejor, la primera recomendación es que anotes tu sueño a poco de levantarte.Si dormimos 8 horas, soñamos 5 veces. En cada nuevo ciclo, el tiempo de soñar es más extenso y el último llega a ser de 45 minutos. Por eso importa el poder recordar el último periodo. La clave está en no mover la cabeza en cuanto te despiertes.Los más frecuentesCaerse es un sueño recurrente en mucha gente. Esto se explica porque, al dormirnos, hay una primera fase en que los músculos se desconectan del cerebro y generalmente en ese momento se siente la caída, que se percibe más fuerte cuanto más tenso haya estado uno.Otra cuestión muy soñada es que se caen los dientes; al menos, en la experiencia de la cultura española que conoce la psicóloga Mireia Darder.Explica que ese sueño puede tener dos significados totalmente opuestos: perder fuerza, por un lado, o el derrumbe de esquemas rígidos, por otro.Curiosa, la especialista pregunta: "¿Aquí no sueñan seguido con esto?".Si no podés recordar tus sueños, programate mentalmente para despertarte en el último ciclo, no muevas la cabeza y comenzá a recuperar tu sueño. Es un aprendizaje que requiere práctica.En general, el estrés y los psicofármacos trastocan los periodos de sueño, uno no tiene una buena calidad al dormir. En estos casos, las vacaciones son un momento ideal para relajarse y soñar sin interrupciones ni despertadores.Neuronas felicesExisten sueños espléndidos y muy alegres. En general, se trata de los llamados sueños lúcidos, donde todo aparece con muchos colores, en forma muy vívida como si uno estuviera despierto y habitualmente son positivos.Se caracterizan por el hecho de que el "soñante" se puede despertar dentro del sueño, darse cuenta de que está soñando y modificar su proyección a gusto y voluntad. Sueños para estar felices.

