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¿El ritmo cordobés podrá convencer a la Unesco? No tan rápido

La idea de convertir al cuarteto en Patrimonio de la humanidad deberá recorrer un largo camino.

11 de julio de 2013 a las 06:17 p. m.
Germán Arrascaeta
¿El ritmo cordobés podrá convencer a la Unesco? No tan rápido

El intendente Ramón Javier Mestre ya comenzó el proceso para que el cuarteto sea declarado "Patrimonio inmaterial de la humanidad". El recorrido implica "convencer" al Concejo Deliberante, a la Unicameral y a los mismos referentes del género y una cultura en sí misma que acaba de cumplir 70 años.

Es mediante este procedimiento que se redondea la propuesta que debe ser enviada a la Unesco, pata cultural y educativa de la Naciones Unidas que releva qué tanto arraigo y valía tiene la expresión cultural en cuestión para ungirla como de real importancia humanitaria. En rigor, la petición será enviada al "Comité intergubernamental para la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial", cuerpo de 24 países miembros que formula recomendaciones sobre medidas específicas de preservación, cuyo alcance va de músicas a expresiones festivas de los pueblos, como así también sus legados culturales en forma de tapices, artesanías y hasta "cosmovisiones".

Para tener una aproximación a lo que espera el citado Comité sobre una música regional, valen las razones por las que eligió al fado en 2011. "Es la música que mejor encarna el fatalismo portugués. Nacido en los barrios humildes de Lisboa, es habitualmente cantado por un solista acompañado por una guitarra portuguesa y otra acústica. Fado procede del latín fatum (destino) y, a pesar de que sus orígenes son difusos, sus primeros registros se remontan al siglo XIX. Pero fue en el XX que se universalizó gracias al aporte de Amália Rodrigues (1920-1999)".

Está claro, entonces, que Mestre deberá redondear un texto detallado y rigu­roso sobre los rasgos del género, además del mero alarde de que este llegó a los 70 años. En ese tiempo, el cuarteto fue, a su turno, invención musical de familia de inmigrantes italianos perteneciente a una floreciente clase media; cortina musical de los vaivenes del proletariado; una industria del entretenimiento que consiguió estatus autónomo; y, más cerca de nuestros días, una expresión multitarget. Que tiene arraigo popular es algo que nadie puede dudar. Que no corre riesgos de desaparecer, tampoco. Así, sólo queda esperar que no sea delgada la línea divisoria entre chauvinismo y el orgulloso genuino por el legado cultural de tu provincia.

Además:Artistas opinan sobre el cuarteto como "Patrimonio cultural"*Notas publicada en la edición de hoy de Ciudad X.