¿Quién está detrás de los carteles callejeros de "Susana"?
“Susana”, en Documenta, y “Sodoma y Gamarra”, en el Cabildo, son proyectos de la salteña Susana Gamarra: “Me resultaba vital que una parte del trabajo se encuentre en la calle”, dice.
"Susana", el nombre solo, brilla rutilante en el cartel luminoso que se ve desde la calle, en El Vidrio de Documenta Escénicas (Lima 364). Unos afiches como los que anuncian los bailes populares repiten el nombre en letras negras de gran tamaño, sobre fucsia, amarillo o verde, dentro de la sala y también en la calle a modo de cartel publicitario. Debajo de la palabra "Susana" se acoplan frases que suenan extrañas, y que dejan de serlo cuando se descubre el origen: viejas canciones del pop internacional, el folklore, y hasta las que identifican a Susana Giménez como personaje televisivo.
Algo relacionado a la identidad asoma en estos carteles. La artista refuerza la tensión a partir de su propio nombre, en la parte que le corresponde al apellido: "Sodoma y Gamarra" se titula su otro proyecto, el que lleva adelante hasta fin de mes (de 14 a 18), en La Sala que Habito del Cabildo Histórico (Independencia 30), espacio cedido a los artistas, que van ocupando el lugar a través de una cadena de recomendaciones que empezó en marzo pasado.
"Me resultaba vital que una parte del trabajo se encuentre en la calle porque es el lugar donde se negocian las identidades sociales", afirma la artista. "Pero finalmente el trabajo se termina construyendo en la vinculación de las piezas que están dentro del espacio institucional con el público", aclara. Lo real y lo virtual, la calle y la red, son posibilidades que para ella "funcionan con determinada autonomía".
Susana y Gamarra
Casualidad o no, La Sala que Habito mira a la Catedral. La artista usa el parecido de su apellido, y alude a Sodoma y Gomorra, la historia que relata la Biblia en Génesis 19, sobre la sentencia divina que destruyó estas ciudades por la perversión de sus habitantes. "Sodoma y Gamarra", como finalmente títula su obra, parte de la idea de acceso a una llave (la llave de la Sala que Habito).
La artista cuenta que soñó la obra: "Tuve muchos sueños relacionados, pero el relato que pude terminar de construir me hizo pensar en las relaciones de poder, en la autenticidad; y en cuestiones que atañen al arte: cada vez que salía de mi casa hacía una copia de la llave de ingreso a la misma. Eran tantas que en un momento no pude abrir más la puerta. Tiempo después me sentaba a mirar el montón de llaves y pude percibir que se habían vuelto imperfectas de a poco. Había acumulado pequeñas rebabas de material, producto de los defasajes técnicos entre copia y copia. Y bueno, yo ya no sabía quién era". Potente revelación la hace trasladar ahora esa idea a la llave como "símbolo de poder": "Quien no tiene una llave no tiene nada", declara.
La Sala que Habito se ha tornado desde comienzos de agosto en un extraño búnker. Por un lado hay una montaña de llaves vírgenes para copiar la llave en cuestión; por otro, muchos llaveros que tienen la inscripción "aquí están las putas llaves". También se ve la máquina de cerrajero, y hasta una Biblia. Y otros elementos sugestivos: matrices de esténciles manchados que delatan en su tachadura con pintura negra la acción callejera para la que fueron usados: la tipografía resulta familiar. Está claro que el cartel de la publicidad oficial municipal movilizó a más de un artista: "Como la palabra ‘orden\' de los carteles callejeros tiene origen religioso, pensé que tenia que buscar una inspiración religiosa", relata. La ciudad, las llaves y sus accesos. La palabra de Dios devenida poesía en los recortes del esténcil. "Sodoma y Gamarra" puede incluso decir más.
En ambas obras, "Susana", y "Sodoma y Gamarra", la operación de la artista es usar el mensaje del otro (la canción, los textos bíblicos) y transformarlo en su propia voz. Y a la vez, dejar a la vista la contundencia de la palabra camuflada bajo el manto ingenuo de la música o la creencia religiosa. La fuerza del enunciado lo tiñe todo. Ella ofrece su explicación: "Es una decisión consciente haberme apropiado y descontextualizado ciertos enunciados para que se vuelvan mas potentes, sin perder de vista que cualquiera que haya pronunciado estas canciones lo ha hecho en primera persona. La estética que acompaña los afiches de ‘Susana\' es simple y digerible como la letras de una canción, por eso se corresponden entre si y ponen en evidencia ideologías de las mas variadas".
Los afiches de "Susana" (obra que presenta en un ciclo con curaduría de Carina Cagnolo), ponen e evidencia los diferentes usos de su nombre desde 2000 A.c. hasta el 2013. "Hay canciones e imágenes donde Susana es muchísimas cosas, pero siempre bastardeada por hombres. Los afiches dan cuenta de pequeños fragmentos de letras musicales, un tanto ambiguas", piensa. "Susana" también tiene su Facebook: Susana Susana. "Continuará", anuncia la artista.
¿Quién soy yo?
Las obras de Susana Gamarra cambian siempre en sus apariencias. "Puede que el aspecto superficial de mi producción ponga en evidencia piezas muy diferentes entre sí. Creo que estoy afectada por los excesos de la contemporaneidad", sugiere. Sin embargo, recuerda que estas polémicas ya están envejecidas y ella no tiene "\'presiones político psicológicas\' del estilo": "Ya en los sesenta Andy Warhol contribuyó al entendimiento de toda una generación sobre las posibilidades de \'ser un expresionista abstracto una semana, un artista pop o un realista la siguiente\', sin traicionar ningún principio. No estoy dejando algo atrás y tampoco pretendo poner en guerra los estilos. Sólo me sirvo de ellos para pensar desde una estética internalizada, es decir enlazada. Pasados y presentes todo juntos, como en la web".
Y profundiza sobre sus proyectos: "\'Susana\' es una intermediación crítica sobre el lenguaje, una noción equívoca y ambigua que forma parte del proceso subjetivo, histórico y social en la conformación de la identidad", sostiene. Mientras, en "Sodoma y Gamarra", que refiere a dos ciudades que han sido destruidas, "la identidad nos permite singularizar aquello que creemos poseer", reflexiona. En el mismo sentido piensa a Alder Lader (la red, y como se la encuentra en Facebook): "es más que un nombre propio".
Las obras de Susana Gamarra en Facebook. "Susana" ingresando a la página de Susana Susana. Y "Sodoma y Gamarra", en La Sala que Habito puede seguirse online en https://www.facebook.com/lasalaquehabito
Perfil. Susana Gamarra (Salta, 1983) expuso en "0perar, dibujar", este año en el Pabellón Argentina. Y participó en "Nada de arte", proyecto Google & Mozilla 1.0. Arte, en arteba, Buenos Aires (2012);"Contra el Progreso", Fondo Nacional de las Artes, Buenos Aires, 2012; "Aplastar la utilidad", Pertenencia Córdoba, también en el FNA, Buenos Aires, 2011; "El hombre de colocación", en Tres Cuartos (2011), "Bilis Negra, Las Formas de la melancolía" en el Centro Cultural España Córdoba (2008).En 2010 fue miembro del colectivo Acefale que ganó el premio Arte Afuera! otorgado por el Centro Cultural España Córdoba y el premio Macro Emerge, otorgado por el Museo de Arte Contemporáneo de Rosario.

