Jardín. La primavera, el momento perfecto para comenzar tu propia huerta: qué plantar y 3 consejos infalibles
Con la llegada de las temperaturas más cálidas, no hay excusas para comenzar una huerta propia en casa.
Con la llegada de la primavera, que marca el inicio de temperaturas templadas, abundante luz solar y mayores lluvias, es el momento perfecto para arremangarse y empezar a sembrar. Esta estación es ideal para comenzar una huerta, ya que se abren condiciones óptimas para plantaciones que fructificarán hacia el verano y el otoño. Si estás pensando en iniciar o revitalizar tu huerta, ¡este es tu momento!
¿Qué plantar en primavera en tu huerta?
La primavera es una temporada crucial para sembrar y asegurar un crecimiento óptimo de tus plantas. A partir de mediados o finales de septiembre, cuando las temperaturas empiezan a subir, es el momento ideal para preparar tu huerta. Podés optar por una gran variedad de hortalizas, muchas de las cuales prosperan con el clima cálido y soleado:
- Hortalizas de fruto: Son las estrellas de la estación y la mayoría se beneficia de ser iniciadas en almácigos para luego ser trasplantadas. Se recomiendan: tomate, morrón, berenjena, zapallo, zapallito, calabaza y pepino.
- Hortalizas de hoja y raíz: Muchas se pueden sembrar directamente y ofrecen un crecimiento rápido. Incluyen: acelgas, lechuga, rúcula, espinaca, rabanito, zanahoria, remolacha, cebolla, ajo, y puerro. Las cebollas y el ajo, si no se plantaron en otoño, aún pueden sembrarse a principios de primavera.
- Hierbas aromáticas: Además de condimentar tus comidas, algunas pueden repeler plagas. Las populares para esta época son: albahaca, perejil, cilantro, cebollino, eneldo, menta, orégano, tomillo y romero.
Podés realizar siembra directa para acelgas, calabacín, calabaza, coles, espinacas, girasol, albahaca, guisantes, lechuga, rabanitos, fresas y zanahoria. Para otros, como tomate, morrón, berenjena y zapallo, es recomendable iniciarlos en almácigos y trasplantarlos cuando los plantines sean más fuertes.

Tres consejos infalibles para una huerta primaveral
Para asegurar que tu huerta prospere, hay tres pilares fundamentales a considerar:
- Prepará la tierra y elegí una buena ubicación: La tierra es la “casa de tus plantas” y cuidarla es el primer paso. Una ubicación adecuada significa que tu huerta reciba al menos seis horas de sol directo al día para que las hortalizas crezcan y maduren sus frutos. Si tenés un jardín, la orientación hacia el sur es la más favorable para maximizar las horas de sol. Algunas hortalizas como lechugas, rúcula, espinacas, puerros y acelgas pueden crecer con menos horas. Si usás macetas o jardineras, asegúrate de que tengan buenos agujeros de drenaje y un sustrato de calidad enriquecido con compost.
- Aprendé sobre la asociación y rotación de cultivos: consiste en plantar juntas especies que se benefician mutuamente, ya sea atrayendo insectos beneficiosos, repeliendo plagas o mejorando el aprovechamiento de los nutrientes del suelo.
- Regá con inteligencia y protegé tus plantas de plagas: las hortalizas necesitan un suelo húmedo para crecer sanas, pero sin excesos para evitar pudriciones. En primavera y verano, se recomienda regar por la tardecita o noche, una vez que el sol se retira y la temperatura desciende, para aprovechar al máximo el agua. Siempre regá sobre el suelo, evitando mojar las hojas para prevenir el desarrollo de hongos y enfermedades.Las plagas son inevitables, pero se pueden manejar. La prevención es clave, fomentando la biodiversidad en tu huerto con flores y aromáticas que atraen insectos beneficiosos. Realizá inspecciones regulares para detectar problemas a tiempo.

