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La historia de “Cookies”, el cachorrito que superó el parvovirus

“Se luchó y se logró” publicó su dueño en Twitter, días antes de que el caso se volviera viral.

28 de junio de 2022 a las 11:09 p. m.
La historia de “Cookies”, el cachorrito que superó el parvovirus
La publicación alcanzó más de 39.000 retweets y más de 720.000 “Me gusta”. (Twitter: @AlexisLC)

Hace unos días, la historia de “Cookies” se hizo viral viral cuando su dueño publicó en su cuenta de Twitter una foto donde se lo veía con un cartel que decía “Vencí el parvo”, refiriéndose a la enfermedad del parvovirus.

Alexis Licona (@LiconaAlexis) publicó en la red del pajarito la imagen junto con el mensaje: “Se luchó y se logró”. El posteo recibió miles de reacciones de los usuarios que hoy llegan a más de 39.000 retweets y arriba de 720.000 “Me gusta”.

Entre los mensajes más repetidos se pueden leer demostraciones de cariño y alegría por parte de los internautas ante la buena noticia.

Después de la repercusión, Alexis publicó un video de agradecimiento a los usuarios: “La mirada de tu perro, es el mejor espejo donde puedes comprobar, la grandeza de tu alma. Cookies les manda saludos y les agradece por sus lindos comentarios”, escribió junto con las imágenes.

PARVOVIRUS: CONTAGIO Y SÍNTOMAS

El parvovirus es una enfermedad infecciosa grave y a la vez, bastante habitual en los animales. Ataca el tracto gastrointestinal y si no se la trata a tiempo puede producir la muerte.

Se contagia mediante contacto oral o nasal directo de un perro infectado a otro, a través de las heces de canes enfermos y también vía intrauterina, es decir, de madre infectada con el virus a cachorros durante el embarazo.

El virus también puede estar presente en superficies y objetos que hayan estado en contacto con las heces contagiadas. Además, otros animales como roedores e insectos, pueden ser vectores de transmisión del parvovirus canino.

Los síntomas en general son: diarrea (que suele ir acompañada de hemorragia), vómitos, fiebre, falta de apetito, decaimiento, apatía y/o letargo, depresión, pérdida de peso, dolor al palpar el abdomen y en casos más graves deshidratación (más o menos severa, ya que el virus afecta al tracto intestinal) y muerte del paciente.

Aunque la afección tiene tratamiento y cura necesita de mucho cuidado para no dispersar el virus. Además existen vacunas para la prevención de la enfermedad y se recomienda cumplir con el programa de vacunación, desparasitación y alimentación.