Los choques culturales suelen darse por el idioma o las costumbres, pero para Martina (@martidant), el impacto más grande fue directamente al estómago. La joven española, que vive en Argentina y documenta su día a día en TikTok, se volvió tendencia tras revelar un misterio médico que la tiene desconcertada: puede comer harinas en nuestro país sin sufrir las consecuencias que padece en España.
Desde los paisajes de Villa La Angostura, Martina grabó un video que ya superó los 90.000 "me gusta" mientras sostenía, con una mezcla de felicidad y bronca, un trozo de pan.
“Soy súper intolerante al gluten y miren lo que estoy haciendo aquí en Argentina”, disparó ante la cámara. Según su relato, en España vivir con esta condición es un calvario: “Me he hecho intolerante allá y aquí no me está sentando nada mal”.
La joven recordó con angustia una oportunidad en la que terminó "encogida de dolor" en pleno centro de Madrid por apenas un bocado de una galletita.
Por eso, en su tierra natal compra todo en dietéticas y evita cualquier rastro de gluten. Sin embargo, en suelo argentino la historia es otra: “Aquí me estoy comiendo un p… pan. ¿Qué le ponen a las cosas en España?”, se preguntó, lanzando una teoría que encendió el debate: “¿Nos están envenenando?”.
Qué le dijeron los argentinos
Como era de esperarse, el video se llenó de teorías y testimonios similares. Muchos usuarios señalaron que la diferencia podría estar en los aditivos. “Es el bromato, en Argentina está prohibido”, arriesgó un seguidor, mientras otra persona sumó su experiencia: “Yo soy intolerante a la lactosa y en Buenos Aires como queso sin drama”.
También hubo quienes destacaron que, debido a la gran cantidad de celíacos en el país, los estándares de calidad y las opciones sin TACC son muy avanzados.
Entre la indignación por lo que pasa en Europa y el placer de volver a comer un "mignon" sin culpa, Martina dejó picando una duda que muchos viajeros comparten: ¿será que el secreto está en los ingredientes o es simplemente el aire de las vacaciones?