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Un hotel boutique en medio de la selva

Está ubicado en el corazón de la República de Botswana, en África.

14 de octubre de 2015 a las 09:52 a. m.
Especial
Un hotel boutique en medio de la selva

El Sandibe Okavango fue diseñado por los arquitectos Michaelis Boyd y Nick Plewman, creadores de este bello lugar ubicado en medio de la selva africana. Sacando provecho del increíble paisaje y la fascinante vida natural, este hotel boutique de lujo con 24 camas en el corazón del Delta del Okavango (Botswana) se inspira en los animales y en particular su refugio.

Se eligió el pangolín – armadillo de África – como la idea principal, debido a su carácter tímido, evasivo e inofensivo y su capacidad para acurrucarse en su propio caparazón protector. Así, el edificio parece haber crecido orgánicamente desde su ubicación en la ribera o, metafóricamente hablando, como una criatura autóctona, gentil y maternal.

La construcción debió cumplir con determinados requisitos de sustentabilidad, por tratarse de un lugar preservado ecológicamente y patrimonio de la humanidad. Para el proyecto se tuvieron en cuenta los siguientes principios:

  • Los nuevos edificios fueron construidos con materiales bio-degradables.
  • El sitio debió ser completamente limpiado de todo el material existente no degradable (cientos de toneladas de ladrillos y residuos).
  • El 70 por ciento de la energía que utilizan las habitaciones tiene que ser de origen sostenible.
  • Se debe minimizar a impacto cero la intervención en el sitio, la fauna y la flora.
  • Tratamiento completo de alcantarillado y eliminación de residuos.

Estos principios no fueron un escollo para los constructores y diseñadores, ya que el hotel boutique ofrece los más altos estándares de lujo a sus huéspedes. Sandibe está construido casi en su totalidad de madera; vigas de pino laminado, le dan forma curvilínea; la piel del edificio se forma como un barco invertido, a partir de capas de tablones de pino, impermeabilizados con una membrana de acrílico y cubierto de tejas de madera.

El agua caliente se entrega al instante, incluso en la cabaña más alejada, gracias a un panel solar respaldado por bombas de calor. Además, toda el agua residual se recoge y se bombea a través de una planta de tratamiento biológico, que hace que los efluentes sean seguros para su descarga en este ambiente altamente sensible.