Primer Premio a la restauración a la Capilla Buffo
La obra estuvo a cargo del arquitecto José Correa, el mismo que dirigió la recuperación de la iglesia de Los Capuchinos.
La Sociedad Central de Arquitectos y el Centro Internacional para la Conservación del Patrimonio Argentina dieron a conocer los ganadores del Premio SCA CICOP Iberoamericano a la Mejor Intervención en Obras que Involucren el Patrimonio Edificado 2020.

Entre las distintas categorías, la Capilla Buffo de Unquillo obtuvo el Primer Premio en Restauración. La obra estuvo a cargo del arquitecto cordobés José Javier Correa, quien dirigió también la restauración de la iglesia de los Capuchinos.
"Llegar a la Capilla Buffo produce asombro, enigmas y preguntas. Este monumento al amor junto con su particular entorno natural, el arroyo cordobés, la ladera de la montaña, y el monte nativo hacen de este sitio un lugar para enamorarse. Pero la atracción, casi magnética, se produce cuando ingresamos al espacio sepulcral, con su altar, cripta, péndulos y murales. Es un hecho único e irrepetible, donde todo visitante se siente cómodo e incluido, desde el artista hasta el creyente masónico, esotérico y cristiano", describe el profesional.
El autor material de esta obra tan singular es el italiano Guido Buffo. Llegó a Córdoba en 1910, a los 25 años. Se dedicó a la docencia y su gran vocación era el dibujo, la pintura y la búsqueda del conocimiento en todo tipo de disciplinas: astronomía, meteorología, biología, botánica, zoología, arquitectura, ingeniería y muchas más; sin dudas, un gran humanista.

“Sus dos grandes amores fueron su mujer Leonor Allende y su única hija Eleonora, quienes murieron de tuberculosis con pocos años de diferencia”, cuenta el arquitecto. Estas pérdidas afectaron la vida de Buffo, quien decidió construir junto a su casa en Los Quebrachitos de la ciudad de Unquillo una cripta-capilla familiar donde descansan hoy los restos de los tres integrantes de la familia.
En detalle, el arquitecto cuenta que el monumento es una expresión ecléctica y modernista, donde la cúpula, que asemeja el capullo del cardón santo, se conjuga con una esbelta torre dentada a semejanza del estilo art decó, recurso que también empleó en el enmarque de la puerta de ingreso.

Su pasión por el muralismo se pone de manifiesto en el interior, con obras centradas en el elogio a la trilogía de referentes que le dieron sentido a su existencia: Dios, los sentimientos y el intelecto.

La suave iluminación obtenida a través de los óculos ubicados en la clave de la bóveda crea un clima de intimidad y recogimiento. Completan la escena tres péndulos; uno de ellos el de Foucault, convirtiendo la Cripta en una Estación Tripendular.
Una oportuna restauración
"Él utilizó como revestimiento un material de base pétrea y de un intenso color blanco, que con el paso del tiempo perdió su composición físico-química. Por eso, se trabajó en la reposición de este revestimiento, pero antes se realizó una profunda limpieza, capa impermeable y malla de absorción de grietas y fisuras. Se intervino todo el exterior con solados, escaleras y muros de contención para evitar el ingreso de la vegetación y los aluviones de lluvia", explica Correa.
Dentro de la Capilla se trabajó durante meses en consolidación y la reposición de lagunas, tratamiento de desalinización, colocación de deshumidificador en la capilla y limpieza de la capa pictórica con técnicas adecuadas en áreas con suciedades, manchas y depósitos de barro. También se fijó la capa pictórica sin alterar la estética de la obra, con reintegración cromática, respetando la estructura, fisonomía y estética de la obra.

El profesional detalla que en “la intervención se destaca la utilización de nano partículas de cal (hidróxido de calcio), lo más avanzado en fijado de pintura mural, que fueron traídas desde Italia. Todo el proceso se hizo en colaboración con técnicos químicos italianos”.
“La Capilla tiene 70 años, pero pareciera que en ella la historia de la humanidad se concentra a punto tal de generar una energía mística difícil de expresar con palabras. Todo el saber se concentra, el universo con sus estrellas penetra, y el ser humano se siente movilizado ante tanta expresión lograda apenas por un hombre que vivió buscando explicaciones a los misterios de la vida y el universo”, agrega Correa.

Y concluye: “Guido Buffo te puede enamorar por su profunda búsqueda del conocimiento o por haber amado tanto a su esposa y a su hija. O tal vez por los dos motivos, que son quizás la esencia del ser humano”.

Detalles del premio

