Ocho de cada diez apps se borran el mismo día que se descargan
Un especialista revela las claves a tener en cuenta para evitar la decepción del usuario de aplicaciones, algo que parece ser la norma.
El mercado mobile continúa creciendo día a día y los desarrolladores se esfuerzan por crear las próximas Angry Birds, Preguntados, Tinder o Instagram. Sin embargo, el universo de aplicaciones es tan amplio y variado que miles de ellas terminan en el tacho de la basura digital el mismo día en que se descargan.
Los usuarios descargan las aplicaciones en función de sus necesidades, pero si perciben a una aplicación como poco amigable o que no cumple su función, la borran rápidamente. La ecuación es simple: aplicación ineficaz = aplicación borrada. Esto genera incertidumbre en las empresas que quieren desarrollar una aplicación que les costará dinero y tiempo.
Gustavo Guaragna, CEO (ejecutivo en jefe) de Snoop Consulting, reflexiona al respecto y afirma que la responsabilidad no es sólo del usuario.
"La tecnología se ha hecho cada vez más accesible en todo sentido, no sólo para los consumidores sino también para los que producen. Hoy, es relativamente sencillo y tiene pocas barreras de entrada crear una aplicación para un móvil".
Esta facilidad para producir aplicaciones genera una saturación en el mercado de las apps: ya hay más de un millón de aplicaciones disponibles tanto en Google Play como en la App Store. Estos datos bien pueden indicar que el mercado tiene una oferta muy superior a la demanda de los usuarios. Entonces ¿hasta qué punto es rentable el negocio? Según Guaragna, el mercado será próspero siempre que ofrezca productos de calidad para los consumidores.
"Sucede como por ejemplo como los procesos editoriales 'long tail' que en vez de seguir una distribución normal o uniforme siguen una suerte de curva en la cuál un 50 por ciento de lo que se produce se transforma en best seller y después el resto siempre encuentra algún consumidor; hay que ver si eso alcanza para mantener la subsistencia".
Teniendo en cuenta que una aplicación exige tiempo y esfuerzo del usuario, a la vez que requiere tiempo y dinero del productor, se plantea el siguiente interrogante: ¿Todas las empresas necesitan una app? En rigor, están de “moda”, pero la realidad es que tal vez no sean recomendable para todos.
“Somos conscientes de que los sistemas informáticos no siempre son la mejor solución para todo. Es una herramienta más para resolver un problema generalmente más complejo. Hay cosas que las computadoras y los dispositivos móviles hacen extraordinariamente bien, y para ese tipo de cosas es conveniente hacer una aplicación. Pero no todo se resuelve con una app ni todas las empresas necesitan tener aplicaciones”, aconseja Guaragna, y añade algunos datos que deberían tener en cuenta las empresas que quieren hacer una app móvil exitosa:
“Lo primero es que sirva para algo”, sentencia como punto de partida Gustavo Guaragna. El siguiente ítem es tener un objetivo claro. “Hay que darle al usuario algo más valioso que lo que le estás pidiendo. Tu aplicación tiene que resolverle el problema, tiene que ayudarlo a encontrar lo que está buscando”, dice Guaragna. Según el especialista, el usuario nos presta mucho más que su atención cuando decide descargar una aplicación: “nos presta su confianza y su tiempo”. Por último, pero no menos importante, se aconseja partir de un idea simple: la aplicación tiene que ser fácil de usar, intuitiva y estéticamente agradable.

