El estadio-bosque que espera a los atletas en Tokio
Será la sede de los Juegos Olímpicos postergados por la pandemia. Fue construido con madera de todo Japón y la obra culminó en noviembre del año pasado.
Las obras del Estadio Nacional concluyeron el 30 de noviembre de 2019. Durante los trabajos de construcción, y ya en la época en la que Tokio promocionaba su candidatura a sede de las Olimpiadas de 2020, se lo llamaba Nuevo Estadio Nacional; sin embargo, tras varias deliberaciones se decidió omitir el término 'nuevo' en la denominación oficial.
Pero lo que nos ocupa en Tendencias es la arquitectura que sobresale por su originalidad. En la construcción, cuyo concepto es el de un estadio-bosque, se utilizó madera nacional en grandes cantidades. Quienes asistieron a la inauguración dicen que llama la atención el alero exterior que está cubierto por una celosía de cedro japonés que lo recorre en su totalidad, con cinco capas en el caso de las puertas de acceso.

El césped es natural y la pista de caucho sintético, un material que garantiza la resiliencia y ha sido fabricada por la empresa italiana Mondo.
El aumento disparatado del coste total de la construcción fue el motivo por el cual se descartó el proyecto original, obra de la arquitecta Zaha Hadid. El proceso nuevo de licitación terminó en diciembre de 2015, cuando se le adjudicó el contrato a la empresa mixta de la que forma parte el estudio de arquitectura del afamado Kuma Kengo.

