Conocé las diferentes aplicaciones de las venecitas
Decorativas y elegantes. Es un material que se emplea como revestimiento y en mosaiquismo, con infinitas aplicaciones y combinaciones.
El mosaiquismo surgió en el siglo VII antes de Cristo y evolucionó a través del tiempo. Desde la Mesopotamia llegó a Grecia y desde allí se expandió por todo el Imperio Romano.

"Cuando llega a Venecia, toma el nombre de mosaico veneciano o venecitas", describe la arquitecta Lía Abregú, de De.Signum Estudio. Nació para el arte, elegido por artistas, artesanos y orfebres de todas las épocas.
"Fue el tiempo y la visión de hombres y mujeres que lo introdujeron en los hogares como un revestimiento tanto de interior como en exterior, ideal para proyectos de decoración, ambientación, y para quienes quieran expresarse de forma creativa, con un sello único y exclusivo, con el color como protagonista", detalla Malena López, de la firma local La Obra.
"Al ser vítreo, no es absorbente, por lo que resiste a los efectos de la luz y condiciones climáticas variables, a los cambios de temperaturas, agentes químicos y atmosféricos, manteniendo su color y su brillo a lo largo del tiempo", explica la asesora de La Obra. Y remarca: "su uso es ilimitado, apto para los diferentes espacios. Por sus dimensiones pequeñas (10, 20, 25 y 30 milímetros) se adapta a superficies curvas desde los 6 centímetros de diámetro. Existe una gran variedad de colores opales y también transparentes, que posibilitan infinitas combinaciones y múltiples aplicaciones".

Italia, Francia, México y Argentina son los únicos productores mundiales que mantienen la esencia original en la fabricación de este producto. Por ese motivo, se lo considera un recurso arquitectónico muy valorado.
"La carta de colores es muy amplia y permite cualquier dibujo. Desde una simple línea hasta cualquier diseño, sobresalen por su estilo y colores", explican los expertos de Piscinas Lutri.

