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Cómo es el sistema de fachadas ventiladas

Envolvente. Una solución que ahorra energía, aumenta el confort y ayuda a mantener la edificación.

19 de enero de 2021 a las 10:18 a. m.
Héctor Magnone
Cómo es el sistema de fachadas ventiladas

Las fachadas ventiladas son un sistema de revestimiento tecnológico que, más allá de las diversas posibilidades estéticas que puede ofrecer, representa una solución que contribuye al ahorro energético, al mejoramiento en las condiciones de habitabilidad y, en consecuencia, es un gran aporte al medio ambiente. Por sobre todo, aumenta el valor comercial de la edificación.

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En esta nota, Tendencias explica de qué se trata y qué ventajas ofrece. 

¿Qué son?

Concretamente, se trata de una pantalla o envolvente construida en seco en la que el espacio entre revestimiento y pared se diseña de tal modo que el aire pueda fluir de forma natural por lo que se denomina efecto chimenea.

"En nuestra interpretación, va más allá de un simple diafragma interior-exterior: se constituye en un filtro dinámico, expresión de un lenguaje arquitectónico capaz de responder correctamente a las exigencias sostenibles de bienestar y confort", explica Pablo Durante, gerente técnico-comercial de Aliva, marca reconocida con más de 30 años en el sector.

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Se lo considera el sistema más eficaz para solucionar el aislamiento del edificio, ya que elimina los puentes térmicos y los problemas de condensación.

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Elementos

El sistema de fachada ventilada consta de:

•                    Muro soporte.

•                    Una capa de aislante anclado o proyectado sobre el soporte.

•                    Una capa de revestimiento vinculada al edificio mediante una estructura de anclaje que puede ser de porcelanatos, fenólico, metálico como los paneles de aluminio compuesto, piedra o vidrio.

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Sus ventajas

Entre ellas, se destacan:

• Regula la ventilación. El principio de la fachada de juntas abiertas, donde la ventilación es más regular y continua con respecto a la de las juntas cerradas, regula en modo óptimo el ciclo de calentamiento-refrigeración del aire. Asegura una temperatura intermedia entre la temperatura exterior e interior, lo que permite disminuir tanto las ganancias como las pérdidas de calor según la época del año.

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• Protege las paredes. Es un sistema protector de las paredes y altamente transpirable, que permite que la humedad producida dentro de la vivienda se difunda hacia el exterior, sin encontrar obstáculos o barreras. Mantiene así tanto los muros como los paneles aislantes en condiciones ideales. Constituye una pantalla de protección termo-higrométrica que limita en gran medida la entrada de los agentes atmosféricos y contaminantes que son causa de degradación de las edificaciones.

• Protege térmicamente. Garantiza el cumplimiento de los estándares de eficiencia energética, tanto en fase de construcción como en caso de reacondicionamiento. Crea un auténtico escudo térmico en la edificación, protegiéndola del calor gracias también a la circulación constante de aire a temperatura ambiente. Durante el verano, asegura el desfasamiento de la onda de calor, y este penetra en el interior del alojamiento en forma reducida y en horas a las que la temperatura ambiente es menos alta. Durante el invierno, aumenta el tiempo necesario para el enfriamiento de la pared.

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• Protección acústica. Cumple de modo eficaz con las normativas sobre el aislamiento acústico; como es un sistema por capas, genera una mayor absorción del ruido y aporta un aislamiento continuo y sin interrupción que elimina fácilmente los puentes acústicos.

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En síntesis, una correcta elección del material aislante y un correcto diseño del cierre proporcionan un alto grado de aislamiento acústico dentro de una economía de construcción.

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