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Cómo cultivar lechuga en la terraza: un caso

El mayor huerto urbano del mundo está situado en una azotea. Un espacio de trabajo, alimentos y fiestas de casamiento, con vista panorámica a Manhattan.

13 de enero de 2016 a las 11:23 a. m.
Especial
Cómo cultivar lechuga en la terraza: un caso

Lograr una alimentación saludable para las personas y generar beneficios al medioambiente es el objetivo de las organizaciones y movimientos que trabajan por la sustentabilidad urbana. De allí que los jardines verticales y los techos verdes en las ciudades parece ser, en todas sus versiones, una acción con muchos beneficios.

Entre tantas actividades con ese fin, se encuentra el cultivo urbano, que se hace lugar en las principales ciudades del mundo. Se trata de un sector en alza, que vive un crecimiento significativo y ya se perfila como motor del desarrollo económico.

En este marco, un caso a destacar es el de la Brookling Grang, un huerto con una característica muy particular: es el mayor huerto urbano del mundo situado en una terraza. Consiste en una parcela de tierra de aproximadamente una hectárea, que corona dos edificios de la ciudad de Nueva York (Estados Unidos) con impresionantes panorámicas sobre Manhattan. Allí se cosechan todo tipo de verduras y hortalizas siguiendo principios orgánicos y ecológicos. Por la azotea también campan algunas gallinas ponedoras de huevos.

Nacido en el 2010 con la ambición de crear un modelo sostenible de agricultura urbana y promoverlo en las ciudades, hoy funciona como un negocio rentable que suministra lechugas, pimientos, zanahorias, rábanos y acelgas. También se cosechan hierbas aromáticas y más de 40 variedades de tomates, todo recién recogido, y se provee al vecindario y a los restaurantes de la zona, de forma directa, en mercados semanales o pequeños comercios del barrio. Ya tiene planes de expansión por otras azoteas.

Según Anastasia Cole, cofundadora de Brooklyn Grange, "la ciudad siempre dependerá de las granjas rurales o aledañas para alimentarse; pero tenerlas también dentro de sus límites y aprovechar los tejados en desuso tiene un gran potencial: mejoran la calidad de vida urbana, crean puestos de trabajo, facilitan el acceso a verdura fresca y saludable y procuran educación ambiental y agrícola a todos aquellos que viven en la ciudad y la aman".

En Brookling Grange, el huerto de la azotea con vistas a Manhattan ofrece un plan idílico al anochecer. Junto a pimientos, berenjenas y lechugas, se celebran cenas, fiestas e incluso bodas.

"Creemos –afirman sus impulsores– que los alimentos han de ser frescos, no aparcados en el fondo de un remolque durante dos semanas. El final del día es para dedicarlo a sentarse con la familia, admirar la puesta de sol sobre el skyline, tomar un tentempié con un tomate en su punto perfecto de maduración y recordar: esto es la comida real".