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Jardines verticales: paredes verdes

De moda. Son tendencia en paisajismo urbano, generan un buen impacto visual, su diseño es ecológico y rompen el gris del cemento. Ideas y posibilidades del recurso.

30 de marzo de 2013 a las 12:04 a. m.
Jardines verticales: paredes verdes

Afianzados en diversos países de Europa, los jardines verticales se abren paso en el paisajismo urbano, simples mantas de flores y plantas que se sostienen de manera sorprendente en las paredes de altos edificios, y que, sin duda, cambian el aspecto gris del cemento urbano.

Este recurso novedoso surgió de la idea de un doctor en botánica, el francés Patrik Blanc, quien creó el sistema y revolucionó una buena parte de la arquitectura y el paisajismo. Su obra nació fundamentalmente de la observación del soto bosque tropical, y la experimentó en su propia casa.

De allí nacieron estos verdaderos muros vegetales, que pueden ser utilizados en diferentes construcciones, tanto en exteriores como ambientes interiores y representan un nuevo concepto que reverdece las paredes y tiende a maximizar el espacio en los edificios de la ciudad.

Esta técnica integra la vegetación con los conceptos de la arquitectura de una manera natural, entregando colores y formas nuevas al entorno urbano, mejorando la calidad de vida, amigable con el ambiente y todo de modo sustentable.

Cómo son. En la mayoría de los casos, son hidropónicos, es decir, que las plantas reciben los nutrientes a través de sales agregadas al agua de riego, sin necesidad de suelo como sustrato. También suelen incorporarse bacterias que ayudan a las plantas a metabolizar impurezas o dosis de fungicidas o algún producto que ayude a eliminar ciertas plagas. Lo que sorprende es cómo se pueden sostener: particularmente, lo hacen por medio de estructuras metálicas o de madera, combinadas con paredes de fibra de vidrio que contienen algún tipo de sustrato. De esta forma, se consigue que las plantas puedan enraizar y mantenerse.

Las paredes no se humedecen porque la manta no se ubica sobre ella, sino a unos centímetros de los muros. Así, se hace posible también la circulación de aire y las diferentes especies vegetales pueden respirar mejor. Cierta sofisticación permite también incorporar de sistemas de circulación de aire.

Especies posibles. Cuando se pregunta acerca de qué tipo de plantas son adecuadas para estos proyectos, los especialistas sostienen que cualquier especie es posible que pueda vivir en un jardín vertical. Pero, lo ideal, es que deben elegirse según el clima de la zona, las estaciones del año y las preferencias de la gente.

Las plantas trepadoras, son las más apropiadas para los emplazamientos de exterior, como así también los geranios y malvones. En interiores, las posibilidades se amplían: helechos, bromelias, stathiphyllum, begonias y dracenas, entre otras.

Son buenas opciones las plantas aromáticas, que unidas resultan muy apropiadas, ya que no alcanzan gran porte: salvia, orégano, tomillo albahaca y ciboulette.

El modelo adecuado. Para emplazar un jardín vertical se deberá tener en cuenta el lugar o pared en el que se desea instalar. También será de importancia saber las plantas y especies, el espacio disponible y el presupuesto con el que se cuenta.

Además, hay que considerar que se trata de un proceso en el tiempo. Desde la empresa “En altura” pionera en Córdoba en este tipo de proyectos (y también especialista en techos verdes) sostienen que hay numerosas especies que pueden resultar apropiadas, teniendo presente siempre el clima y zona donde se instalarán los jardines.

Más allá de los gustos, los profesionales aconsejan plantas longevas, y sobre todo las más sufridas, sin por ello perder la condición estética, objetivo principal de estos muros vegetales.

Cómo hacerlo en casa. Sin demasiados tecnicismos, para realizar un jardín vertical es necesario utilizar diferentes elementos que permiten lograr una buena estructura y que resultan muy económicos.

Si la idea es realizar el propio jardín vertical de manera rápida y doméstica, existen varias posibilidades. Uno es el denominado sistema “Plug in”, que no es otra cosa que colocar macetas con plantas o flores sobre estructuras elevadas. Presenta la ventaja que si se muere algún ejemplar es fácil de reemplazar, pero puede resultar peligroso en alturas mayores.

Otra posibilidad es reutilizar los organizadores de baño, muy prácticos para colocar pequeñas macetas de plástico o potes reciclados de algunos alimentos.

Por otro lado, los pallets de madera que se desestiman en muchos comercios son perfectamente aptos para convertirlos en interesantes jardines verticales. Siendo cuidadoso en el armado, se logran excelentes resultados combinando diferentes plantas.

Para los viveristas y profesionales del paisajismo, lo esencial es cuidar el goteo. Muchas de estas opciones utilizan la tierra como sustrato, pero en caso de no incorporarla, será conveniente acudir al asesoramiento de personal especializado para poder asegurarnos la vida de las plantas.

Finalmente, otro detalle importante a cuidar en el riego  es tratar de utilizar en esta tarea la menor cantidad de agua posible, de acuerdo a los consejos de especialistas.

Ventajas

• Son amigables con el ambiente. El sustrato que reemplaza la tierra es natural y renovable.

• La concentración de plantas ayuda al equilibrio de ciudades muy contaminadas.

• Funcionan muy bien como aislante acústico y térmico. Protegen de los ruidos exteriores y contribuyen a mantener frescos los ambientes en verano y son buenas cortinas para los vientos del invierno.

4/5 centímetros es la distancia recomendada de la pared para evitar la humedad.

Plantas en el interior. Los muros verdes se pueden emplazar tanto en interiores como exteriores.