Una epopeya sociocultural
En los antiguos territorios sanavirones del noreste cordobés, después sitio del Fuerte “El Garabato” y más tarde posta del trazado hacia Santa Fe ordenado por el virrey Sobremonte, se funda en 1888 La Francia, con la urgencia de poblar con inmigrantes centroeuropeos las inmediaciones de las vías de la Sección Este del Ferrocarril Central Córdoba.
En los antiguos territorios sanavirones del noreste cordobés, después sitio del Fuerte "El Garabato" y más tarde posta del trazado hacia Santa Fe ordenado por el virrey Sobremonte, se funda en 1888 La Francia, con la urgencia de poblar con inmigrantes centroeuropeos las inmediaciones de las vías de la Sección Este del Ferrocarril Central Córdoba. "A partir de unos memorables días de 1860 comenzaron a aparecer ellos, los inmigrantes", dice Pedro Buonamico a través del guion y hojas de sala del Museo Municipal Centenario La Francia. "Venían, la mayoría, de un lugar llamado Piamonte. Antes de que se hubiera construido la estación para el ferrocarril ya estaban ellos aquí con sus mujeres, sus hijos, con arados, semillas y a veces con fusil al hombro. (...) Fue una epopeya sociocultural muy grande la que ocurrió en estas tierras"."En 1987, una comisión de vecinos creó un museo que tenía mucho de gestión comunitaria voluntaria", recuerda Liliana Piovano, directora municipal de Cultura de La Francia. "Funcionó en la estación de tren hasta que el gobierno municipal decidió trasladarlo aquí en el año del Bicentenario de la Revolución de Mayo. Estamos a 50 metros de la ruta nacional 19. Esta casa data de 1903, cuando era propiedad de la familia Toledo-Amaya, quienes compraron el terreno a Pascual Lencinas, que había hecho lotear sus campos para fundar el pueblo Estación La Francia", cuenta Piovano mientras acompaña nuestra visita por las instalaciones del Museo Municipal Centenario con Noelia Vega (conservadora) y Laura Baez (docente y guía especializada). "La fotografía de ingreso de 1890 (una procesión) es lo primero que fascina a los alumnos que nos visitan, pero después siguen con enorme atención observando todo y se disparan un montón de temas que los movilizan para seguir investigando y trabajando en el aula", asegura Laura Báez, quien realiza la guía y los trabajos didácticos en el museo. "Es muy curioso cómo esos mismos chicos que vienen apenas iniciada su escolaridad después vuelven por su cuenta y encuentran otros atractivos e intereses. Traen después a sus padres para completar la historia con sus propias vivencias". Noelia Vega es la responsable técnica del rescate, conservación preventiva y activa de los 316 objetos expuestos. "La recepción está junto a la sala de muestras temporarias, donde se realizan exposiciones, actividades educativas, animación sociocultural, conferencias, talleres, charlas y proyecciones", explica Vega mientras recorremos las demás instalaciones museísticas. La segunda instalación corresponde a "La familia chacarera y la vida del campo", donde se encuentran las herramientas, utensilios, objetos que pertenecieron a los habitantes de la zona rural. Después continúa "La vida cotidiana en un pueblo de la llanura cordobesa", en la que hay montado un comedor o sala de estar y cocina de fines del siglo XIX y principios del siglo 20. Siguen "Las profesiones y oficios", con diversos elementos que pertenecieron a personas y familias originarias de La Francia, por ejemplo muchos objetos del almacén de ramos generales Descalzi, una máquina de coser del talabartero Meubry, elementos de odontología, entre tantos otros. La última sala es la de "Las instituciones". Representa una antigua oficina con objetos originarios del primer correo y de la iglesia. De allí se accede al "Patio agrícola", con un despliegue de diferentes elementos de uso rural, como el arado de dos rejas, rastrillo rodante, tractor Pampa y demás implementos.

