Temas del día:

Todos miran a China

El analista internacional Jorge Castro estuvo en Córdoba para la presentación de su libro, “Francisco y la política internacional”. En diálogo con este diario habló sobre el rumbo de la globalización.

10 de noviembre de 2014 a las 12:01 a. m.
Todos miran a China

"La economía china es la principal fuente de capitales del mundo de hoy. Junto con India y otros países asiáticos, es el sector del capitalismo contemporáneo más vigoroso y más profundamente volcado a la globalización". ¿Es esto bueno o malo? Para Jorge Castro, enfático autor de las primeras líneas de esta nota, esa no es la cuestión. "Es el mundo que nos toca vivir", dice, mientras recuerda que China es nuestro principal socio comercial, el que nos compra el 75 por ciento de nuestras exportaciones alimentarias, cuya demanda se ha convertido en más de la mitad de la demanda mundial y cuya tasa de crecimiento, habiéndose desacelerado en los últimos dos años, es el doble y algo más que la de Estados Unidos. Además, no es sólo nuestro principal socio comercial, es el principal socio comercial de Brasil y del resto de los países de América del Sur. –¿Ese crecimiento que usted indica no incluye ninguna posibilidad de reforma política? –Hay que entender que el gobierno chino no es considerado el gobierno de un partido, sino que tiene una amplia legitimidad social. Encarna el espíritu de la recuperación de China después de décadas de humillación y ocupación que terminaron en 1949. –¿No es peligroso depender, como lo hacen Argentina y gran parte de los países sudamericanos, de un gran mercado nacional como el chino? –Lo que ocurre es que China ha dejado de ser un gran mercado nacional y se ha convertido en el eje de la demanda global. Todos los países del mundo, comenzando por los avanzados (Estados Unidos y los europeos), dirigen ahora a Asia, sobre todo a China. –¿Cuál es la perspectiva para nosotros en este marco? –La cuestión se plantea en los siguientes términos: el año pasado China importó 64 millones de toneladas de soja. Este año, importa 70 millones a 72 millones de toneladas de soja. En 2022, serán 120 millones de toneladas. Si se considera la demanda global de soja en términos globales, China tiene ya más del 70 por ciento de la demanda global de soja. Esto se debe a que China está experimentando una gigantesca transición dietaria. La alimentación de su población está dejando de ser casi exclusivamente de vegetales y granos (sobre todo arroz) para incorporar crecientemente carnes rojas (sobre todo de cerdo) y pescados. Soja, maíz y harina de soja son los alimentos que necesitan para esa producción. Estados Unidos, Brasil y Argentina son los primeros productores de soja, maíz y harina de soja. –Hablando de Estados Unidos. ¿Cómo analiza la derrota de los demócratas en las elecciones de medio mandato en Estados Unidos? –Lo primero que conviene advertir es que, en el sistema político norteamericano, el Congreso y la Corte Suprema son parte significativa del gobierno y del poder. El Ejecutivo solo no es el gobierno. Acá lo que ha ocurrido es que los republicanos en una elección de medio término han logrado la mayor proporción de escaños en la Cámara de Representantes desde 1928, antes del comienzo del ciclo del New Deal. Esto significa que el sector del gobierno denominado Congreso tiene hoy la iniciativa política. Barack Obama la ha perdido. Pero es probable que este Congreso le otorgue a Obama las atribuciones para ejecutar dos grandes negociaciones de comercio internacional: el Transpacífico y el Transatlántico. –¿Eso significa que va a gobernar por decreto? –Mejor decir "por medidas ejecutivas", o, en otras palabras, que pondrá en ejecución aspectos determinados de las leyes. –Usted viene a Córdoba a presentar su libro "Francisco y la política internacional", una compilación de varios autores. En él le da carácter de jugador clave en la política mundial. –El jesuita argentino Jorge Mario Bergoglio, el papa Francisco, se ha convertido en una de las principales figuras, sino la principal, de la política internacional del siglo 21. Es un personaje que ha logrado capturar la imaginación de la opinión pública mundial, comenzando por los países avanzados. Su protagonismo internacional quizá responda a otra causa más de fondo y es que se está modificando la naturaleza misma de la política internacional, en el sentido de que hemos ingresado en la etapa de culminación de la revolución de la técnica a través del sistema de telecomunicaciones e informática, que es la base de la infraestructura de la cual ha surgido lo que ya es un hecho, que es una sociedad mundial. En esta sociedad mundial, la estructura es Internet, y la cuestión principal que se plantea es la creación de una autoridad política mundial en la que lo principal no son las cuestiones del poder y de la violencia, sino los valores en los que se funda. La globalización ha culminado, llevada por la revolución de la técnica.