“Siempre les dan el trabajo pesado y peor pagado”
Lo dice Lilo Vega, veterinario, segundo mandato en Machagai.
“El problema del aborigen es que faltan oportunidades. La gente dice que son vagos, pero la verdad es que no conocen oficios que les sirvan para subsistir. Siempre les dan el trabajo pesado y peor pagado. Es más simple que salgan a robar una vaca, porque así come toda la familia, aunque tengan que pasar una semana presos”.
Lo dice Lilo Vega, veterinario, segundo mandato en Machagai. La realidad le da la razón y el mecanismo está instalado. Sergio Ernesto Domingo murió fusilado en 2002, a los 22 años, en el campo de Ricardo Villa por arrear una vaca ajena. Un poste de madera con flores plásticas recuerda su vida perdida en el camino de ingreso a Colonia Aborigen. El crimen, como la mayoría de las muertes de aborígenes a manos de blancos, permanece impune.
Un caso reciente: desde octubre del año pasado, en YouTube hay un video con los instantes previos al asesinato del cacique Javier Chocobar en la localidad tucumana de Chuscha, a manos de Luis "el Niño" Gómez, terrateniente del campo donde reside la comunidad Cuschagasta. El video fue subido por los matadores, que hasta hoy no tienen causa ni condena, a pesar de las pruebas que ellos mismos aportaron en su contra.
La caravana universitaria se detiene unos minutos ante la cruz de Domingo. Paxi dirige el tributo de cantos y oraciones para su espíritu y la humildad del gesto propicia un ánimo restaurador.
Es una canción de cuna, la ternura impalpable en un estribillo circular. “No sé qué será de ti, no sé qué será de mí. Sólo sé que no volverás a ser tan feliz. Por ti yo daré la camisa de mi piel. Por ti, la camisa de mi piel”. La nieta de Napalpí está aprendiendo a contar estas historias en una escuela bilingüe a muchos kilómetros de su casa. Ya sabe que hay una palabra para decir perdón, y que ella no tiene que aprenderla.

