Querer sin ataduras a los hijos del corazón
Gabriela Babos desde hace años, ella, su marido y sus hijos reciben niños en guarda temporal como familia de acogimiento. Ya fue “mamá del corazón” de nueve chicos.
Gabriela es una joven mamá que comprendió que muchos hijos ajenos la necesitaban tanto o más que los propios.
Se casó a los 15 años y a los 17 tuvo a su primer hijo. En el año 2004, estaba en el hospital cuidando a su tercer hijo recién nacido, cuando se enteró de la posibilidad de convertirse en familia de acogimiento. Lo habló con su familia y decidieron afrontar esa misión. Desde el primer niño que recibió entonces, nunca dejó de tener un hijo del corazón en esa casa
En estos 10 años, ha recibido a nueve niños con carencias físicas, psicológicas o familiares derivados por la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf). Esos chicos luego fueron restituidos a sus familias biológicas o fueron dados en adopción definitiva.
La llegada de cada niño, dice esta madre decidida y segura, es siempre una sorpresa, una gran emoción. Gabriela y su familia aprendieron a querer sin ataduras, porque saben que su casa es un refugio para esos hijos del corazón, pero no un hogar definitivo.

